PREVIA MONZA

La curva de Lesmo, la Parabólica, el Retifilo. ¿Hablamos de sectores míticos del Autódromo en un Gran Premio de Fórmula 1? No, hablamos de lugares por donde el Campeonato del Mundo de Rally 2020 se definirá a partir del jueves.

El Rally de Monza existe desde 1978 como Monza Rally Show, carrera típica de fin de año en Italia, sin puntos para un torneo específico, pero siempre apta para que figuras y equipos de ésta y otras categorías cierren allí su temporada de manera espectacular. Esta vez, en un calendario pandémico, la zona norte del país peninsular, a pocos kilómetros de la glamorosa Milán, se encarga de rematar un nuevo ciclo para la especialidad. Lo hace con la responsabilidad de estrenar rango internacional y de entregarle cinco títulos, cuatro de pilotos y navegantes y uno de constructores.

El número de anotados es alto: 95. Hay 11 World Rally Car, 54 R5, 26 máquinas entre R3, R2 y Junior y 6 RGT.

En la clase mayor, Elfyn Evans aspira a conseguir su primera corona. El galés que conduce un Toyota Yaris llega con 14 puntos de ventaja con respecto a su compañero Sébastien Ogier. A 24 unidades, es tercero el belga Thierry Neuville y 28 es cuarto Ott Tänak, ambos volantes de Hyundai i20. Ellos conforman el cuarteto que se puede quedar con la corona.

Con 25 puntos para el ganador, más aquellos que otorga quien sea el más rápido en Power Stage, Evans se quedaría con la gloria si sumara 17, producto de un segundo lugar absoluto, o del cuarto y el mejor registro en el cierre del rally.

Distinto sería si el británico abandonara. En ese caso, Ogier necesitaría 21 puntos para obtener su séptimo campeonato. Entretanto, los hombres de Hyundai Motorsport deben hacer cuentas más rebuscadas y gozar de muy buena fortuna para que las cartas jueguen a su favor.

Para apoyar a los dos primeros en la tabla de posiciones, la escuadra que dirige Tommi Mäkinen también lleva a Kalle Rovanperä y Takamoto Katsuta, en tanto que por el lado de la formación en manos de Antonio Adamo se ve reforzada con la inscripción de Daniel Sordo.

Teemu Suninen, Esapekka Lappi y Gus Greensmith defenderán los colores de M-Sport Ford con los Fiesta.

La mayor novedad viene por el lado de Ole-Christian Veiby, que manejará un Hyundai World Car apoyado por el programa de la marca de talentos jóvenes. El noruego de 24 años que viene de 46 largadas mundiales y seis temporadas en WRC 2, será asistido por la escuadra francesa 2C Compétition. Su experiencia previa en este tipo de vehículos es limitada, pero al menos Veiby ha podido probar en la pista de la sede en Alemania y ser tercero general a mediados de noviembre en el Rally de Kehala, en Estonia, donde se impuso Tänak y fue segundo el campeón nacional Georg Gross con un Ford Fiesta WRC.

Entre las marcas, la firma coreana le lleva siete puntos su rival japonesa. Restan 43 en carpeta. La victoria en Monza para el fabricante coreano significaría que una unidad recogida por cualquiera de sus otros dos coches sería suficiente para calzarse otra vez los laureles, incluso si Toyota se quedara con la segunda y tercera plaza.

Haciendo, por ejemplo, un 1-2, claramente Toyota Gazoo Racing se apoderaría del cetro.

En WRC 2, Pontus Tidemand, que ya fuera campeón en 2017, se debate en un Škoda Fabia con el Citroën C3 de Mads Østberg. El sueco acumula 18 unidades más, pero por reglamento debe descartar su rendimiento más bajo en caso de que volviera a sumar en Italia. Para su rival, que ha entrado en zona de puntos en cuatro y no en cinco, lo que embolse será válido.

Con el número 1 en la mano entre estos equipos, Toksport ayuda a Tidemand con un segundo ejemplar para el checo Jan Kopecký. De los demás, no hay que descuidarse de Adrien Fourmaux con el Ford, fresco del triunfo en las Islas Canarias el fin de semana pasado.   

Marco Bulacia y Marcelo Der Ohanessian solamente le llevan dos puntos en WRC 3 al finés Jari Huttunen, mientras que el tricampeón europeo Kajetan Kajetanowicz también entra en la conversación, aunque a 15 puntos.

El boliviano del Citroën podría convertirse en el primer volante de su país en sere campeón mundial de automovilismo, además de agregar una nueva bandera sudamericana a esa lista. El joven de 20 años tiene que dejar de lado 12 unidades si obtuviera una cifra en Monza, a diferencia de sus dos adversarios, que pueden mantener cuanto consigan.

Huttunen festejaría si terminara primer o segundo, que se llevaría la corona si termina en primer o segundo lugar. Si Bulacia venciera y el nórdico acabara tercero, habría que desempatar de una manera verdaderamente complicada en los libros de cómputos.

Entre los cuantiosos R5, hay varios nombres interesantes más. Experto en el Rallycross Mundial a pesar de su juventud, Niclas Grönholm aparece con un Fabia. Tiene 24 años, corrió dos veces el Rally del Ártico en la nieve y dos ediciones recientes en Monza mismo, pero aún no está del todo familiarizado con una hoja de ruta o con el asfalto. Su padre Marcus, bicampeón, lo aconsejará desde el parque de servicios.

Siempre con Škoda, también sobresalen Oliver Solberg, Emil Lindholm, Andreas Mikkelsen y el referente de GT Alemán, Maro Engel. Tampoco es posible menospreciar a los Hyundai de Umberto Scandola, Grégoire Munster o el astro del MotoGP, Franco Morbidelli. El flamante subcampeón de las dos ruedas solo hizo una carrera corta regional meses atrás con un i20 de Withu Motorsport. Morbidelli celebrará su 26º cumpleaños desde adentro del auto en la primera etapa.

Por el lado de los Citroën, otras figuras de peso son los galos Yohan Rossel y Stéphane Lefevbre, por el de Ford el inglés Tom Williams en su ascenso de categoría y por el de Volkswagen el holandés Kevin Abbring.

Hay tres contendientes en la división Junior: Mārtiņš Sesks, Tom Kristensson y Sami Pajari. El líder letón totaliza diez puntos más que su escolta sueco y 14 más que el finlandés. Con el sistema de descartes, se vería favorecido significativamente Kristensson, que abandonó en Estonia.

El paraguayo Fabrizio Zaldívar tratará de terminar lo más arriba posible en el ranking a la espera de su campaña 2021 en WRC 3, con un programa de ocho eventos para el que aún debe confirmar auto y equipo.

Tiziano Siviero, bicampeón mundial de navegantes junto a Massimo Biasion, nuevamente fue quien contribuyó a la diagramación de un recorrido. Aportó ideas para que de la plana Monza, de baja altitud, pronto la competencia llegue a trepr 1.000 metros en 20 kilómetros en dirección a las montañas y el Lago de Como, con lo que se logró que el Rally de Monza sea tan variado que hasta el pronóstico meteorológico anuncia allí hielo o nieve para los sectores que se alejan del autódromo para internarse en Lombardia.

Será la fecha más compacta de todos los tiempos, con 241 kilómetros cronometrados y un total de casi 514, lo que significa que casi el 47% es de velocidad pura.

El superespecial del jueves a última hora, el más corto con 4,3 km, es sucedido por una etapa más extensa de cinco tramos al día siguiente, por distintas variantes de la pista. El sábado se viaja a las carreteras más cerca de Bérgamo, incluyendo dos pasadas por Selvino, el trayecto más largo, de 25,06 km. El domingo, la actividad concluye en el autódromo y en su parque contiguo., tras escasos 40 kilómetros de acción.

Con todo, este cierre de temporada ofrece circuito, especiales diurnos y nocturnos, curvas peraltada de casi un siglo de existencia, tramos lentos y trabados hacia los Alpes, veloces y llanos, pavimento, hojas secas y resbaladizas, barro y un sinfín de factores que le darán, sin dudas, un condimento especial a esta prueba, impensada hasta hace algunos meses.

En video, así se llega a estas instancias: