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En su primera aparición mundial del año dentro de la clase WRC3, Emilio Fernández se lució en el Rally de México, tercera fecha del Campeonato del Mundo, donde fue un brillante segundo.

El chileno, estrenando en la butaca derecha como navegante a Rubén García, protagonizó una carrera excepcional frente a rivales de más experiencia en la división. Sobre el Škoda Fabia R5 del equipo Toksport, Emilio fue tan racional como efectivo. Así, pasó de ser séptimo en ambas recorridas por el superespecial urbano de la ciudad cabecera el jueves por la noche a ir avanzando pronto con puestos que iban del cuarto al segundo en cada tramo, terminando la primera etapa que concluyó el viernes en una más que meritoria segunda posición, detrás del líder Marco Bulacia (Citroën C3).

Fernández salió decidido a acelerar más todavía en la segunda etapa (sábado) para consolidar su excelente faena y, cumpliendo e incluso superando su objetivo, fue -por ejemplo- segundo en dos tramos y tercero en otro momentos antes de ser el piloto más rápido de su categoría en los tres últimos parciales cronometrados, sorprendiendo a todos por su ritmo y consiguiendo su primer podio en la máxima serie rallística.

Todas las partes involucradas en la competencia juzgaron prudente darla por concluida anoche, permitiendo que todos vuelvan a sus hogares y países a tiempo para aislarse ante el brote global de coronavirus, la disminución de vuelos y el cierre de muchas fronteras.

Con sólo 19 años, el boliviano Marco Bulacia (navegado por el italiano Giovanno Bernacchini) le dio a su país la primera victoria en el automovilismo mundial. Fue siempre muy veloz y un justo ganador al tope de un trío íntegramente latinoamericano que completó el experimentado local Ricardo Triviño (Škoda). Bulacia aventajó a Emilio Fernández por 4m11.1s. Terminó cuarto el tricampeón europeo de la especialidad, Kajetan Kajetanowicz con otro Fabia.

Disputado con calor intenso en la ruta, el evento se cobró varias víctimas, como el otro representante de Chile, Alberto Heller, quien debió abandonar junto a José Díaz por una avería en su Ford Fiesta Mk.II en el quinto tramo después de haberse impuesto en la PE3 en un rally en el cual prometía mucho.