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El  piloto del Team Rosselot ha vivido una serie de inconvenientes que espera superar en la competencia sureña a la que concurre con un nuevo motor, luego que este fallara en el Gran Premio de Ovalle.

Una de las virtudes de Luis Ignacio Rosselot es su tenacidad y de no darse por derrotado ante la adversidad y con esa disposición de cambiar su fortuna va al Gran Premio de Quillón, correspondiente a la cuarta fecha del Campeonato Copec RallyChile, a disputarse este fin de semana.

El viñamarino, junto a su navegante Marcelo Brizio, debieron soportar en la fecha pasada en Ovalle una deserción prematura por problemas inesperados en el motor de su Mitsubishi Mirage. Consultado sobre si conoce los caminos a enfrentar Luis Ignacio manifestó “De acuerdo a lo estudiado sobre los caminos con Marcelo, comprobamos que son totalmente diferente a los que encontramos en esa oportunidad del año pasado en que intervinimos en el torneo de rally regional del Biobío”.

¿Muchos problemas previos?

“Bastantes, ya que todo se ha retrasado por inconvenientes técnicos que esperamos que se puedan resolver a tiempo por nuestro equipo técnico”

¿Están trabajando contra el tiempo? 

“Ellos están terminando la preparación del nuevo motor que de acuerdo a lo manifestado por el ingeniero sueco Tomas Weng, que vino a la fecha y de Vicente Basaez, jefe del equipo, prometieron que el auto estará listo para este jueves”.

¿Qué esperas para esta competencia?

“Tratar de que el auto no falle, responda a nuestras exigencias y logremos un destacado lugar para sumar puntos importantes para el ranking de pilotos”.

¿No pierdes el entusiasmo?

“Nunca. Tenemos siempre mucha fe. Estamos viviendo momentos complicados, pero seguiremos batallando, ya que con mucho trabajo como acostumbramos en el equipo vamos a salir adelante”.