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Había cumplido 80 a principios de abril en su casa y oficina de Woking (Gran Bretaña), la misma localidad en Surrey donde se encuentra McLaren, muy cerca de donde había nacido.

Martin Holmes fue considerado durante mucho tiempo como el mayor referente de los periodistas de Rally en el mundo y, con certeza, figurará siempre en la lista de los más consultados y prolíficos en cuanto a obras.

Se había recibido de abogado en la Universidad de Southamptom, pero su pasión por esta categoría era tan fuerte que no llego a ejercer el Derecho, al que postergó para viajar durante cuatro décadas y media por todo el planeta, cubriendo las incontables carreras a las que asistió hasta en los más recónditos lugares.

Sus artículos, entrevistas y fotografías contribuyeron inmensamente a la difusión de los rallies a lo largo y ancho del globo, siendo publicados en revistas, libros, diarios y sitios web.

Su interés por esta disciplina era tal que hasta cumplió con su anhelo de ser un reconocido navegante. Participó de un rally regional por primera vez en Inglaterra en 1959 con un pequeño Isetta, progresando hasta ser convocado por Chris Sclater, piloto oficial Ford en el Campeonato Británico, con quien sería campeón en 1971 sobre un Escort RS1600 Mk. I. Podía ver en un mapa más allá que el común denominador de las personas, así que esa habilidad y el perfeccionamientos de las notas lo llevaron a que también sea 22 veces de la partida en fechas mundiales al lado de de ases del volante en equipos oficales, como Shekhar Mehta (cuarto general en Sanremo 1974 con Lancia Beta Coupé), Ove Andersson (quinto en RAC 1976 con Toyota Corolla), Andy Dawson (cuarto en Portugal 1979 en un Datsun Violet 160J), Jean Ragnotti (quinto en RAC 1981 con Renault 5 Turbo), Timo Mäkinen (sexto en RAC 1980 con Ford Escort RS1800), John Haguland, Russell Brookes yBilly Coleman   y Pentti Airikkala en modelos de Toyota, Vauxhall y Škoda junto a ellos.

Por su trayectoria, pasó de llevar a las salas de prensa una laptop en vez de una máquina de escribir portátil en las salas de prensa y de ser visto con dos cámaras a rollo montadas en paralelo por una barra de aluminio a adaptarse a la era digital.

Su última prueba mundial fue Alemania el año pasado; ni más ni menos que su 520° evento. Había alcanzado 500 en Portugal cuatro temporadas atrás. Además de publicar notas en múltiples medios gráficos de los cinco continentes, fue autor de libros de Rally entre los que se destacaron los célebres anuarios “World Rallying” (de 1978 a 2010), verdaderos registros con datos, crónicas, resultados e imágenes de lo que acontecía en cada rincón donde hubiera un rally, del que sacó 33 ediciones. También escribió “Rally Navigation” (en 1975 y 1887), a modo de introducción al mundo de los mapas y las hojas de ruta, y “El Gran RAC Rally de Gran Bretaña” (2019 en conjunto con Graham Robson).  

En su domicilio, se conservan cientos de miles de fotos (tomadas por él mismo o por su aliado Maurice Selden) y el archivo técnico de cada auto con su número de patente que haya sido de la partida en el Campeonato del Mundo. Era humilde y, cuando le preguntaron cuál era su mayor logro profesional, respondió que el reportaje que pudo hacerle a Juan Manuel Fangio en 1991 cuando el quíntuple campeón de Fórmula 1 cumplió 80 años.

Holmes disfrutaba también del estudio de aviones, de las culturas que visitaba y de la cartografía. Nunca dejó de lados los cómputos de Chile, conseguidos con la colaboración de sus corresponsales nacionales Edgardo Rodríguez y Horta Producciones, ni de la región mediante su corresponsal sudamericano Juan Cruz Mathus. Tras su fallecimiento del jueves pasado como consecuencia de la enfermedad terminal que sufría desde hace algún tiempo, se le echará de menos en parques de asistencia, centros de prensa y tramos de velocidad.