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En el transcurso del verano, Gabriel Pozzo ha tenido varios acercamientos con equipos del campeonato COPEC RallyMobil. Durante febrero, el piloto cordobés que en el pasado compitiera en eventos chilenos de la mano de Honda y Renault, estuvo en Chillán asesorando y entrenando a Alex Heilbrunn sobre el Škoda Fabia, mientras que en los caminos serranos de su tierra natal trabajó en dos etapas junto a Martín Scuncio en el Hyundai i20.

En ese afán, Pozzo tuvo la oportunidad de subirse por primera vez a autos de reglamento R5, que ha podido comparar: “Durante un tiempo me estuve preguntando cómo sería conducir un R5. Mi relación con el deporte chileno me despejó esas dudas a principios de este año al trabajar junto a Heilbrunn y Scuncio con máquinas de dos marcas diferentes. Me dio gusto conocer las bondades reglamentarias de este tipo de vehículos. El Fabia y el i20 poseen similitudes. En ambos hay que trabajar bastante en la puesta a punto, que de todos modos depende del estilo de cada piloto. Eso se acomoda de una manera relativamente sencilla. El Hyundai requiere de un manejo más agresivo, cosa que no es imperativa en el Škoda. En los dos, la potencia y la transmisión de ésta al piso es muy buena. Son coches que son muy seguros, así que quizás no hace falta tanto tiempo de adaptación para conseguir tiempos aceptables como con otros autos. Con CBTech la labor pasó más por un entrenamiento personal con Alex, a la vez que con Point Cola Racing sí se hizo más hincapié en lograr reglajes que se ajusten mejor a la forma de conducir que tiene Martín, cuya formación en el deporte motor proviene de categorías de pista y entonces es más pulido en ese aspecto. Como director de mi propio equipo, hay ocasiones en las que me toca probar los Maxi Rally que conformar la división superior en Argentina, así que diría que la principal diferencia que uno percibe a poco de subirse a un R5 es que cuenta con una mejor relación entre el torque del motor y la caja de velocidades, de forma tal que transmite esto a los caminos de un modo impecable, lo que redunda en una sensación de seguridad importante”, fue el análisis que efectuó Pozzo.