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Con el apodo de “padrecito” es conocido también uno de los integrantes del equipo Joker, quien por años carga con ese sobrenombre y que en cada carrera apela a la fe para tener buenos desempeños y ninguna noticia que lamentar.

Cada martes, a las 19 horas, los fanáticos del RallyMobil se dan cita en MásMotor Radio, un programa que habla de las novedades de la competencia a través de la señal streaming y que en todas sus emisiones tiene algún dato o antecedente sabroso para dar a conocer. El invitado para la última emisión del martes 7 de junio fue Alberto Álvarez, experimentado navegante argentino que junto a Jorge Martínez forma una dupla de lujo en la R3.

En esa dinámica, y hablando de muchos temas entre los que se incluye – por supuesto – el rally, el “negro” Álvarez empezó a referirse a uno de sus compañeros bajo el apodo de “padrecito”. La situación generó sorpresa en el panel y de inmediato comenzaron las especulaciones de dicho exponente de la navegación en nuestro campeonato.

La historia se remonta a fines de la década del noventa, cuando Sergio Dal Dosso se inició en la actividad, en sus tiempos de mecánico en Argentina. Fue en ese momento en que el compañero de Felipe Rossi fue “bautizado” con ese apodo tras ser un entusiasta participante de la iglesia: “En algún momento participé en la iglesia y fui monaguillo”, reconoce en medio de las risas por las declaraciones de Alberto Álvarez.

Tras reconocer la historia, el participante de la R2, entre risas, reconoce que Álvarez exageró en sus declaraciones en el programa. Sin embargo, no tiene problemas en develar sus creencias y las cosas que hizo en torno a la iglesia: “Soy creyente, pero tampoco soy un enfermo religioso. El tema de mi apodo es porque como participaba de las actividades, en mis inicios empecé a decirle “padrecito” a todo el mundo”.

Sin embargo, el presente de Sergio Dal Dosso está en Chile y lejos de la iglesia. Desde hace dos años está viviendo en San Fernando y trabaja en un taller de autos y motos en conjunto con su socio, Guillermo Soffia. Incluso da a conocer que tiene una representación de Procircuit, empresa de la familia Israel.

Uno de los aspectos que también aborda Dal Dosso es las razones de mantener vigente su creencia en Dios: “Con las experiencias que he tenido en la vida, como los accidentes y otras cosas, me aferro mucho más a Dios. Lo digo con justificación, porque cuando chico me pasaron muchas situaciones por las que quizás no estaría acá, incluso después en las carreras en donde a veces no lo he pasado bien. Por eso creo en Dios”.

El navegante finaliza la entrevista con una gran frase: “Por ahí tuve la intención de ser monaguillo y profundizar el tema, pero luego cuando empecé a jugar a la pelota y conocer el mundo de los autos, todo cambió”.