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Petter Enckell nació en Alemania hace 38 años, pero su madre es sueca y también vivió un tiempo en Escandinavia, a la vez que se lo educó hablando tanto en el idioma de su país de origen como en el materno.

De joven, fue futbolista en ligas menores del sur alemán, jugando como delantero izquierdo. En 2007 se graduó en la Universidad Técnica de Munich en la carrera de Ciencias Deportivas y poco después empezó a desempeñarse como consultor independiente tras retirarse de la cancha.

Eso lo llevó a ser durante cinco años Director de Marketing de WRC, ya que la empresa tiene sede justamente en la capital bávara. Busco luego nuevos horizontes y, tras ser Responsable de Prensa del Rally de Suecia en febrero de 2019, al mes siguiente ya había aceptado el ofrecimiento de los organizadores del Rally de Estonia para sumarse al personal organizativo, en su caso con el rol de Director de Relaciones Internacionales.

Invitado al programa +Motor Radio de ayer, Enckell se refirió a varios aspectos, principalmente a su última experiencia profesional en Europa del Este.

El Rally de Estonia debutó como evento del Campeonato del Mundo pocos días atrás, con muy buenos comentarios generales. ¿Qué tal fue la experiencia de trabajar en esta primera edición mundial?

Cuando los promotores de la categoría y la Federación Internacional de Automovilismo nos propusieron ser los responsables del retorno a la actividad del torneo después de seis meses, los tiempos eran extremadamente ajustados. En concreto, teníamos tan solo 63 días para la largada de la carrera. Sonaba como una locura, pero de todos modos aceptamos y nos pusimos a trabajar a destajo con nuestro personal. Teníamos gran parte de los recursos y de las cuestiones organizativas conformadas, pues la competencia lleva diez años, pero especialmente desde hace dos se convirtió en una prueba internacional con la idea de hacer candidata desde 2018 para ver si a cinco años podíamos formar parte del calendario mundial. En estas últimas ediciones, los equipos oficiales habían recibido de buen grado la idea de acompañarnos y participar a modo de entrenamiento para Finlandia, que es parecido. Fue así que entre autos World Rally Car y R5 salieron lindos eventos. En 2019, nos designaron como “Evento Promocional”, que es diferente a ser un “Evento Candidato”, pero implica un progreso. Con todo este tema del coronavirus, vieron que Estonia, al ser un país chico y moderno de 1.300.000 habitantes, era de los lugares europeos menos afectados por la pandemia y, aunque sobre la hora, las posibilidades de dar forma al rally aumentaron.

¿Cuáles fueron los principales aspectos que consideraron en el terreno sanitario?

Primeramente, calculamos que una competencia como ésta mueve al menos 2.000 personas procedentes de diferentes sitios. Les pedimos a todos y cada uno por que manden desde sus lugares una constancia del resultado negativo de su hisopado y que luego se acoplen a una aplicación celular que actualizaba estos datos y los hacía públicos. Si llegaban al aeropuerto de Tallin, la capital, o si ingresaban por tierra para llegar a Tartu, al hacerlo se procedía a un segundo hisopado, esta vez dentro de Estonia. En los tramos, limitamos la cantidad de espectadores a los que se les venderían entradas para ingresaran a los mismos y en el parque de servicios dividimos la zona en dos áreas que llamamos de alta y baja densidad. Alta densidad era para pilotos, navegantes, directores de equipo, mecánicos, organizadores, miembros de la FIA. Baja densidad eran camarógrafos, periodistas, asistentes, etc. No se permitía que los de un grupo se encuentren con los del otro. Otros detalles muy importantes eran que estábamos bien relacionados al gobierno nacional, que nos asesoró y nos apoyó, y que el personal era joven, pero a la vez con suficiente experiencia en rallies internacionales.  

¿Obtuvieron buenos comentarios del rally?

Sí, creo que todos quedaron muy contentos con el nivel organizativo demostrado a pesar de ser la primera vez de estonia en el Campeonato del Mundo. Nosotros ya estábamos contentos con los resultados del Evento Promocional de 2019 al haber sido transmitidos por WRC All Live y el resto de sus plataformas, pero con esto de que llegamos con las imágenes de nuestro rally a 70 millones de aficionados en 85 países, con el acortamiento de cinco años a prácticamente dos meses para integrarnos a este calendario y con las gratas opiniones recibidas, supongo que todos superamos las expectativas de éxito que teníamos.

En 2020 entraron a la categoría en plena emergencia. ¿Puede quedar el Rally de Estonia dentro del certamen en el futuro?

Por las razones enumeradas antes, creemos que sí. Con certeza, somos unos de los países mencionados para seguir. Como organizadores nos esforzamos para eso, pero a la última palabra en dicho sentido la tienen WRC y la FIA. Hay mucha incertidumbre por la situación actual, aunque de nuestro lado mantenemos la confianza porque demostramos que podíamos sacar a flote un rally mundial en tiempo récord.

¿Te parece que el Rally de Estonia y el Copec Rally Chile tienen similitudes?

Los tramos podrán ser distintos, pero en efecto, sí tenemos cosas en común. Los dos somos organizadores jóvenes dentro de la serie mundial, con mucho por delante. Nosotros nos habíamos asombrado en 2019 de la ceremonia de largada chilena, la rampa con dos autos bajando simultáneamente, el fervor de la gente, la pantalla gigante y otros detalles que nos dejaron boquiabiertos. Ambos tratamos de aportar ideas frescas e innovadoras porque hay muchos países con tradición en este campeonato y que, para más, son excelentes organizadores. Entonces sí, tenemos mucho de parecido. ¡Desde ahora también competimos por ver quién tiene la pantalla más grande en la rampa!