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Emilio Fernández y Rubén García se aprestan a disputar la cuarta fecha del Campeonato del Mundo, que después de casi seis meses se reactiva en Estonia, un país que con esta prueba se convierte en debutante dentro del calendario.

Ellos no serán las únicas tripulaciones sudamericanas, tres en total, ya que en la clase WRC 3, la misma del chileno, compite el boliviano Marco Bulacia junto a Marcelo Der Ohanessian a los mandos de un Citroën C3 R5 del equipo húngaro Tagai Racing Technology con el que hoy efectuaron algunas pruebas previas. Entretanto, en la división Junior participa el paraguayo Fabrizio Zaldívar con Fernando Mussano sobre uno de los Ford Fiesta R2 atendidos por M-Sport. La presencia continental se extiende, además, un poco más al norte, si tenemos en cuenta que el dúo estadounidense conformado por Sean Johnston y Alexander Kihurani será de la partida con otro Citroën, también en WRC 3, aunque en este caso con una máquina de la escuadra francesa Saintéloc.

Hace no tantos años, Estonia no aparecía en el mapa deportivo de ninguna disciplina en particular en la cual tuvieran un ídolo. El automovilismo no era la excepción. Hoy, sin embargo, el actual campeón del mundo de Rally, Ott Tänak, es de esa procedencia. Nació en Kärla hace 33 años.

Pero no es con el piloto que dejó como monarca a los Yaris del Toyota Gazoo Racing para pasar a conducir desde Montecarlo en enero paso un i20 de Hyundai Motorsport que los estonios empezaron a hacer flamear su bandera celeste, negro y blanco en los diversos eventos internacionales en los que siguen a sus principales representes, sino con Markko Märtin.

Märtin empezó muy joven en el que era un incipiente torneo nacional con un modesto Lada Samara de 1.300 cc en 1994, cuando tenía 19 años. Apenas tres temporadas más tarde, ya estaba entre los anotados del Rally de Finlandia con una cupé Toyota Celica Turbo 4WD de Grupo A. Con los años y el apoyo de una petrolera local que lo auspiciaba, se subií después a un más moderno Corola WRC con el que se demostró muy veloz, ya navegado por el británico Michael Park, hasta que en 2001 fue fichado por primera vez por un equipo oficial, en su caso Subaru-Prodrive.

En 2002 se pasó a Ford y, con un Focus, trepó al podio en Gran Bretaña al ser segundo. 2003 le reportó su primera victoria en el tradicional Acrópolis de Grecia y, un par de meses luego, otra en el clásico de Finlandia. El paso siguiente fue quedar tercero en 2004 con éxitos generales en la tierra de México y el asfalto de Córcega y España, tentando así a Peugeot Sport para cambiar la marca del óvalo por la del león en 2005, con un 307 World Rally Car. El auto no era del todo competitivo, pero le alcanzó para unos cuantos podios, aunque también para marcar su retiro del deporte motor a tiempo completo, quizás como consecuencia del trauma generado por el accidente en Gales, última cita del año, en el cual Park perdió trágicamente la vida.

Tänak siguió sus pasos. Karl Kruuda supo destacarse hace un par décadas en la categoría Junior y sigue vigente con los R5, mientras que Ken Torn aparece ahora como otro joven talento estonio con un Fiesta Rally4.

Los tramos de esta carrera se llevan a cabo sobre piso de ripio en buen estado y en sectores generalmente boscosos, si bien bastante más llanos que los de Finlandia, país al que se asemeja mucho en varios aspectos, de pronto por estar muy cerca al frente, a pocos minutos de ferry a través del Mar Báltico. Fernández lo sabe bien por estar haciendo la ruta y por haber largado una fecha nacional hace una semana: estamos ante que el debería ser el rally de promedio más veloz por lo que resta de la temporada.

Estonia es una república de la Unión Europea cuya independencia fue redeclarada en 1991 después de ser parte 51 años, como tantos otros territorios, de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Ya en 1561 era un elegante ducado en el este del continente. Viven allí algo menos de 1.300.000 habitantes en un lugar de mediano porte que limita con Letonia y Rusia. Tienen idioma propio, una lengua que se asemeja bastante al finés, tal como su etnia. Tallin, ciudad costera báltica, es su capital, pero la competencia se desarrolla con base en la segunda localidad más grande, Tartu, al sur del mapa, cerca del Lago Peipus, el quinto más grande de Europa.