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Per Torsten Eklund nació el 21 de junio de 1946 en la localidad sueca de Skönnerud.

Siendo muy joven, estudió para ser instructor de manejo en una escuela ubicada en las afueras de Örebro, la quinta ciudad más grande del país, donde tuvo como compañero de clases a Stig Blomqvist, oriundo de allí, es decir la región del centro-sur por donde siempre se corrió el rally mundial nevado por excelencia.

A los 18 años, el joven Per le robó un Volvo PV a su padre para inscribirse en competencias regionales, apenas a dos semanas de haber sacado el carnet. Posteriormente, se fue revelando como veloz baluarte de la época de los Saab 96 V4, el auto con el que ganó en los helados caminos en la edición 1969 del Rally de Invierno en Noruega.

La fábrica local se interesó por él y lo nombró piloto oficial, un rango que mantuvo entre 1970 y ‘79. En 1972, hizo una campaña europea que lo vio imponerse en lugares tan distantes como España y Holanda y ser tercero en los Alpes Austríacos.

Febrero de 1976 lo llevó a la cumbre de su frondosa campaña cuando obtuvo su único triunfo mundial en los bosques nevados de su nación luego de un memorable 1-2 con los modestos pero efectivos Saab de 160 caballos. En dicha ocasión, Eklund aventajó dentro de la misma escuadra por un minuto y medio a Blomqvist, quien más tarde sería campeón de la máxima serie rallística. En el ’78 volvió a derrotar a su compañero para ser monarca nacional.

Curiosamente, en 1982, tres años después del retiro de la marca sueca de esta disciplina, el nórdico volvió a situar en el podio a un Saab, pero en este caso un 99 Turbo patrocinado en su prueba doméstica y de forma particular por la firma de estéreos de alta fidelidad Clarion, que lo auspició durante 25 temporadas. Este resultado siempre le produjo gran orgullo a Per Eklund, ya que se trató de una carrera en la cual terminó por delante de tres evolucionados y potentes Audi Quattro de cuatro ruedas motrices recurriendo a un bólido más chico y de tracción delantera.

Sin embargo, Eklund había estado también en el podio en los 1.000 Lagos de Finlandia en 1980 a los mandos de un Triumph TR7 de ocho cilindros en V que utilizó muy esporádicamente, justo en meses en los que también había sido fichado por el Toyota Team Europe. En el ’81, le dio a la segunda generación de la cupé Celica, la 2000 GT, uno de sus lauros más trascedentes, la segunda plaza absoluta en el duro Rally de Costa del Marfil. Al año siguiente, repitió esa colocación ni más ni menos que tres veces, merced a sus estupendos trabajos en Portugal, que mezclaba asfalto y tierra, en el ripio de Nueva Zelandia y en los fangosos senderos africanos, nuevamente en Bandama. Con todo esto, culminó quinto en el certamen de pilotos. Luego, el escandinavo tripuló la Celica Twincam Turbo, ya no de Grupo 4 sino de Grupo B, en determinados eventos de 1983 y ’84. Experto en la selva de Costa del Marfil, volvió a ser tercero allí con ese auto.

Contemporáneamente, gestionaba su propio equipo, insistiendo con desarrollos privados de modelos Saab. Sin embargo, en 1984 se convertiría en campeón nacional con un Audi Quattro privado con el que fue tercero en el rally mundial de su país. En el ’85, por haber competido en fechas varias del certamen británico como invitado, MG lo contrató para efectuar los desarrollos del Metro 6R4 de Grupo B (fue séptimo con él tanto en Finlandia como en el RAC), un rol que antes había ejercido para Volkswagen Motorsport, tripulando en Montecarlo y Alemania sus primeros Golf GTI.