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Javiera Román es una navegante de la nueva generación en los rallies de Chile, pero no una más. Ha sumado experiencia y acumulado triunfos y hasta el cetro de la clase R2 cuando empezó a desandar su camino como copiloto en el equipo Point Cola Racing junto a Martín Scuncio, con quien corrió hasta el año pasado.

En 2020, en cambio, su butaca cambia, no de lado, pero sí de marca, ya que Román pasa a ejercer su rol acompañando a Joaquín Ruiz de Loyzaga sobre un Škoda Fabia R5.

¿Cómo se dio el cambio de una escuadra a otra a principios de este año?

Fue un proceso difícil porque llevaba tres temporadas con Martín. Hubo un desentendimiento cuando todos suponían que él se retiraba de la actividad. Como consecuencia de esa noticia, yo tenía una posibilidad muy buena, como era la de integrarme a Rudel Racing. Yo estaba disponible y ya había corrido con Joaquín una vez, así que en ese momento me resultaba muy conveniente mantenerme activa en la clase R5 para seguir progresando en esta profesión. Con Scuncio nos complementábamos de una manera excelente y es hasta hoy que estoy muy contenta de saber que seguirá participando. Sé que lo hará con Sebastián Vera, a quien admiro mucho. Estoy segura que le vendrá bien el cambio. Con Ruiz de Loyzaga también lo pasamos estupendamente y hasta somos de los pocos que hemos podido hacer alguna carrera en lo que va de 2020. El Fabia es espectacular y nos vemos la hora de subirnos otra vez.

Lo cierto es que tomaron rumbos diferentes, pero en buena relación…

Sin duda alguna. Ya les dije a ambos que los apoyaré desde abajo y seguir creciendo. Quizás conmigo cumplió un ciclo. Yo estoy sumamente agradecida a Point Cola Racing, a la familia Scuncio, a los mecánicos, a todos. Pasé tres años deportivos maravilloso con ellos y seguimos siendo amigos.

¿Cómo vives este tema de la cuarentena?

Mi nuevo equipo también tiene sede en Concepción y desde allí todos estamos haciendo fuerza para que la pandemia pase y volvamos a la actividad. Estoy en contacto permanente con Joaquín, conversando y sacando conclusiones de esa carrera de Avosur que hicimos a principios de año con el Škoda a modo de entrenamiento.  

¿Qué tal ese contacto con el auto checo?

A principios de marzo pude competir de nuevo con Joaquín, pero por primera vez con el Fabia. La prueba se desarrolló por caminos de Chiloé y nos sirvió para sacar algunas conclusiones iniciales. La máquina se demostró amigable, por decirlo así, para quienes van arriba de él. Pareciera que uno va flotando sobre el Škoda. Convengamos en que el reglamento R5 ha sido muy rendidor para todas las marcas y creo que no hay un modelo de los muchos disponibles que sea muy superior al resto, pero la verdad es que nos dio gusto la experiencia. Para Ruiz de Loyzaga también fue útil anotarse allí porque fue su debut en la división, ya que su campaña anterior se había llevado a cabo en R2 y R3.

Recientemente, te incluyeron en un grupo de mujeres del deporte motor reconocidas por la Federación Internacional de Automovilismo…

Sí, fue algo muy grato. Ya hace mucho tiempo que las mujeres son parte activa del automovilismo, pero este tipo de cosas son valiosas para que otras como yo se motiven más aún, no solo para convertirse en navegantes, sino de repente para estudiar ingeniería, mecánica o cualquier otro rubro que luego se aplique al automovilismo. Yo he trabajado duro para llegar hasta aquí, pues hacer esto era un sueño para mí. Por fortuna, siempre me he sentido valorada en lo profesional y en lo personal. FADECH, por ejemplo, hace poco me premió nombrándome embajadora de mi país ante la FIA para un congreso realizado en Portugal, llamado Women in Motorsport, encabezado por Michele Mouton, que se hace cada cuatro años. Hay mujeres de diversas especialidades, desde el Karting al Cross-Country y la Fórmula 1, pasando por todas las categorías de pista también. Cada vez son más. En tal sentido, el campeonato COPEC RallyMobil no es la excepción. El auto 0 con Macarena del Sante y Paulina Nasser, Fernanda Israel y Marta Anglada como binomio, las periodistas y las damas administrativas de la organización son testimonio de ello.