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Secuelas tras su accidente en la jornada de domingo tienen al piloto del auto de rock en duda para la instancia que cierra la temporada vigente del RallyMobil. De no poder competir, dejaría la pista libre a Vicente Israel para hacerse con el título en la R3 Lite.

La séptima fecha del campeonato nacional se presentaba como la instancia perfecta para aquellos pilotos que tenían la primera opción de sellar un título. La mencionada situación se replicaba también en la R3 Lite, subcategoría creada para aglutinar a aquellos pilotos que debutaban a bordo de un auto R3.

El desafío de subirse a un auto de clase mundial no es menor y, a pesar de que se trataba de pilotos prácticamente inexpertos en la categoría, fuimos testigos de un campeonato bastante atractivo. Con la pelea desatada por cada punto y segundo, José Miguel Hernández llegaba a Concepción como la carta más poderosa para alzarse como campeón, o al menos poder ampliar la diferencia frente a su más cercana amenaza: Vicente Israel.

Pero contrario a las expectativas, el auto del rock no tuvo un buen fin de semana. El problema mayor fue que, tanto el sábado como el domingo, la dupla compuesta por Hernández y Waeger no pudo plasmar en ruta los pergaminos que lo catapultaron al primer lugar de la categoría. Al abandono del día sábado por el desprendimiento de una de sus ruedas, se le sumaba el accidente que protagonizó en la jornada dominical que le produjo consecuencias.

Además de verse perjudicado en lo estrictamente deportivo, el Jose Hernández quedaba con secuelas físicas tras el choque. Decidimos llamarlo para conocer sus impresiones de la fecha, pero al contestar nos cuenta que venía saliendo de la clínica: “Vine a revisar mi mano y todo indica que tengo fractura. No sé aun qué tan compleja es, así que debo hacerme una resonancia para conocer la magnitud de la lesión y ver para cuánto tiempo tengo”.

La mala noticia surge a raíz del accidente que protagonizó junto a su navegante en la jornada dominical del Gran Premio de Concepción. Hernández aprovecha la entrevista para entregarnos detalles de la situación: “Pisamos en lo sucio y nos fuimos afuera. Con la rueda derecha intenté afirmar el auto con el borde del camino, pero le pegué a un árbol y el impacto me giró el manubrio y eso me provocó la lesión en la muñeca”.

Respecto a sus reflexiones de lo vivido en Concepción, el piloto comenta: “Lo que sucedió es parte de las carreras de autos. Cualquier cosa puede pasar si vas arriba de un auto y por caminos de tierra: Es parte del show”, en una visible postura de resignación.

Frente a sus remotas posibilidades de revertir lo sucedido en la Región del Bío – Bío, el piloto es enfático en establecer sus prioridades: “Por ahora, mi mayor preocupación es recuperarme de la mano. Respecto a la fecha que viene, independiente que lo corra o no, ya tengo el segundo lugar en el campeonato y la verdad es que estoy más preocupado de la lesión y lo que pasó, ya pasó”.

La pregunta que queda por hacerle a Hernández es a propósito de su participación en el Motorshow de Santiago: “Estoy esperando el resultado de la resonancia para saber si voy. Lo más probable es que no llegue”, sentenció el piloto que con este anuncio deja la pista libre a un Vicente Israel que hoy figura como puntero en la categoría R3 Lite.