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El piloto de El Auto del Rock sabe que su flojo arranque de temporada lo condiciona para la tercera fecha del RallyMobil. Por ello, Hernández disputará este fin de semana el Rally del Biobío con miras a llegar mejor aspectado al desafío de Los Ángeles.

El comienzo de la temporada 2017 no ha sido de los más auspiciosos para José Miguel Hernández. El piloto serenense ha cosechado apenas un punto en dos fechas y no ha encontrado la regularidad que busca a bordo de su Citroën DS3, conocido mayormente como El Auto del Rock.

“Efectivamente tuvimos una falla eléctrica la fecha pasada en Concepción. Uno cables se acoplaron producto del agua y eso nos generó un cortocircuito”, comenta el volante de la máquina que lleva el “35” estampado en la carrocería. La falla lo sacó de competencia en la primera y le impidió reenganchar el domingo.

Respecto al balance de su tropezado inicio en el Campeonato de la R3, Hernández sostiene que “es cierto que el año pasado nos metimos muy adelante en los tiempos de varios primes y carreras. Sin embargo, ahora me ha costado acostumbrarme a los cambios (cambió de auto y navegante). Además, no he tenido fortuna y eso es algo que en algún momento nos tenía que tocar”, explica. “La temporada pasada estuve adelante, así es que no veo por qué no pueda mejorar”, subraya.

Sobre su desafío más cercano, que será el Rally del Biobío este fin de semana, Hernández señala que va a sumar kilómetros sobre su máquina, de manera de llegar con más ritmo a una fecha que aparece como decisiva para su suerte en el campeonato. “Queremos seguir adaptándonos al manejo de este auto, ya que es un poco distinto al anterior. La idea es básicamente hacer kilómetros de ruta, hacer kilómetros de hoja y disfrutar un buen fin de semana de rally en caminos que van a ser muy similares a lo que se viene en Los Ángeles”, finalizó el oriundo del Norte Chico, que trabaja con la mente puesta en recuperar terreno en la general.