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El integrante de la R3 y del equipo Joker enfrenta las complicaciones provocadas tras la fecha en Pucón, donde hizo todos los esfuerzos para renganchar en la etapa dominical. Las consecuencias en su auto se prolongan hasta hoy, impidiendo anticipar las condiciones en las que llegará a la fecha en la sexta región.

El Gran Premio de Pucón tuvo de todo. Triunfos, abandonos, accidentes, pilotos que debutaban, problemas mecánicos e incidencias en el trazado. Precisamente, esto último fue lo que sufrió Pedro Heller, piloto que junto a Pablo Olmos debió abandonar en el tercer prime de la carrera, ocasionando un visible daño en el auto.

Llegaba el auto rescatado a la asistencia y debía esperar el momento para ser intervenido para intentar retomar la competencia en la etapa dominical. El aspecto visual del auto no era el mejor, sin embargo, lo mecánico pudo ser resuelto y el auto número 50 saltaba a la ruta para intentar sumar en la segunda jornada de competencia.

Es por esto que quisimos preguntarle al campeón vigente de la R2 por el estado actual de su auto, considerando que queda cada vez menos para la fecha en Rancagua: “Uf, mi auto no está listo todavía. Le falta y bastante porque tuvimos unos problemas logísticos. Tuvimos que traer una carrocería y mientras arreglar la otra con más tiempo, sin pensar en Rancagua. Pero vimos que la carrocería no va a alcanzar a llegar, entonces decidimos enfocarnos en reparar la que tenemos. Como decidimos eso tarde, todavía está en arreglo y no tengo la certeza de que lleguemos bien”.

El piloto reconoce la preocupación por su auto y por el desempeño que podría tener en la sexta fecha del campeonato: “Es complicado armar un auto completo y contra el tiempo. Hay que sacar todo y la probabilidad de que falle algo es mucho más alta que sólo cambiar el motor, por dar un ejemplo. Es probable que lleguemos, pero que el auto logre el desempeño óptimo y esté al 100%, es lo que no puedo asegurar”.

De esta manera, el exponente del equipo Joker muestra más dudas que certezas en la previa al Gran Premio de Rancagua. Es enfático en declarar que los problemas no son responsabilidad de sus mecánicos y que se debe exclusivamente a las complicaciones logísticas.

Pero buscándole el lado más optimista a la situación, con la reparación del auto el piloto se enfrentaría a una fecha que sabe a dulce más que de agraz: “Rancagua ha sido una de las fechas más alegres en lo que llevo compitiendo. Coronamos el campeonato en la R2 y ganamos todos los tramos, los puntos e incluso los de la súper especial. Tengo una buena expectativa por el tipo de camino, pero en el R3 es otra cosa y no lo puedo comparar con lo que va a suceder este año. Voy con la expectativa de poder terminar de buena manera y abrochar una segunda carrera, como en Osorno”.

El piloto de la R3 hace su balance y reconoce en sí mismo su capacidad para lograr velocidad, mejorar constantemente la hoja de ruta e incrementar la confianza con su navegante: “Creo que hemos partido al revés con la velocidad y otros factores que son nuestra fortaleza. Ahora debemos conseguir la contundencia para mantener esa velocidad hasta el final de la carrera. El ímpetu de querer lograr resultados y no tener la frialdad ni la experiencia suficiente es lo que ha impedido que nos vaya mejor”.

Finalmente, el exponente de Joker muestra optimismo para la fecha en Rancagua sobre todo con el regreso de Felipe Rossi y la dura competencia de su hermano Alberto frente a Samuel Israel. En la R3, Pedro Heller espera que Jorge Martínez logre su tercer título en la categoría, esperando poder ser el escolta y el obstáculo para aquellos pilotos que amenacen el liderato de su compañero en el ranking de la competencia de clase mundial.