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Hicimos una revisión de los últimos ganadores del Gran Premio de Rancagua, en la versión 2015 y comparamos su exitoso resultado previo frente al panorama que viven en la temporada 2016 del RallyMobil.

En el mes de octubre y en la víspera del Gran Premio de Rancagua, la situación en cada una de las categorías estaba a poco de definirse. La última edición de la fecha en la sexta región presentaba un panorama claro respecto a los posibles ganadores de cada una de las competencias, y al final de la fecha hubo algunos exponentes que alzaron los brazos y se proclamaron campeones.

Sin embargo la realidad en este 2016 es bastante diferente. Si hacemos el recorrido por cada una de las categorías del actual campeonato RallyMobil, ningún piloto puede confiarse ni cantar victoria de manera anticipada.

Viajando en el tiempo, nos trasladamos a la categoría N3 donde el ganador indiscutido fue Francisco Bartolomé, que se impuso a Andrés Margozzini (segundo lugar) y Francisco “Chaleco” López. El piloto, que por entonces competía a bordo de un Honda Civic hoy compite en la R3 Lite y llega a la Región del Libertador Bernardo O’Higgins como el ganador de la fecha en Pucón.

La N4 del 2015 tuvo como ganador a Emilio Rosselot. El representante de uno de los equipos con más historia en el campeonato hoy es parte de la categoría R3 y espera reparar su Renault Clío turbo e incorporar una nueva electrónica que le permita un mejor desempeño, en una categoría en que la supremacía de Citroën se ha hecho sentir.

Otro de los triunfadores, aunque esta vez en la R3, fue Cristóbal Vidaurre. El piloto de Conveyor Belt, hoy segundo en la categoría de clase mundial, disputará su segunda carrera con la configuración Max de su Citroën, buscando recortar la distancia que en la última fecha acumuló sobre él Jorge Martínez. En la edición del año pasado, el triunfo en los duros caminos rancagüinos le valieron dar un importante paso para conseguir el campeonato, objetivo que finalmente consiguió en Talca.

Pero los pilotos que pudieron alzarse con el campeonato fueron dos. El primero de ellos fue Cristóbal Ibarra, que el año pasado participó de la R3b y llegó a la sexta región a bordo de su Renault Clío aspirado como la principal carta para hacerse con el título de la categoría. El piloto respondió a las expectativas y se alzó como el ganador de la fecha, hecho que le permitió proclamarse como campeón de la serie. Actualmente, el menor de los Ibarra lucha para meterse entre los autos de punta de la R3 utilizando el mismo auto con el que logró el campeonato el año 2015.

Pedro Heller fue el otro piloto que se proclamó campeón en Rancagua. Cumpliendo con una actuación soberbia a bordo de un Peugeot 208, Heller respondió a la tendencia que él mismo se encargó de establecer y ganó la fecha, anotando triunfos consecutivos que lo consagraron como el ganador indiscutido de la serie, además de ser el piloto debutante más exitoso en la historia del RallyMobil. Sin embargo, este año el exponente que pertenece a Joker, compite en la R3 y no ha podido repetir sus actuaciones del 2015, luchando en las últimas fechas por recortar la distancia que lo aleja del podio. El binomio Heller – Olmos se ubica cuarto en la categoría de clase mundial, y llegan a Rancagua con la intención de repetir el desempeño que les permitió el campeonato el año 2015.