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Con una intensa jornada de diez tramos clasificatorios, buena parte de ellos sobre piso húmedo, Pedro Heller y Marc Martí obtuvieron un destacable quinto lugar absoluto en su segunda participación en el Rally Serras de Fafe, clásica prueba apertura del Campeonato Portugués, internacionalmente famosa por lo atractivo de sus caminos.

En una competencia caracterizada por una enorme concurrencia de óptimo nivel con coches R5, el chileno ejecutó un manejo sólido y constante que lo vio ascender a esa posición antes del mediodía con un Volkswagen Polo GTI. De hecho, Pedro se transformó en la rampa de llegada en el mejor participante extranjero de este evento con tripulaciones provenientes de diferentes países.

Ese era exactamente el puesto que venía ocupando, también con firmeza, su hermano menor Alberto junto a José Díaz en instante en que el Ford Fiesta mordió una pronunciada cuerda interna en una curva a la derecha y terminó por volcar. Aunque el incidente no fue violento (dio una sola vuelta), alcanzó para que se dañe el radiador y el binomio sudamericano se vea imposibilitado de dirigirse a la largada del octavo especial.

Armindo Araújo y Luís Ramalho dominaron casi a voluntad, imponiéndose en 11 de los 13 tramos (e incluso en el Power Stage). Con un Škoda Fabia Evo, el local prevaleció por encima de coterráneos con buenas posibilidades de destronarlo, pero que en definitiva no pudieron con él. Quien en algún momento del día sí lo superó, con un Hyundai i20, fue el ruso Nikolay Gryazin, que se privó de ganar en su debut en Fafe a salirse del camino a dos pruebas de la meta.

A 1m26s de Araújo llegó Bruno Magalhães con otro ejemplar de la marca coreana, dejando más atrás al actual campeón nacional Ricardo Teodósio (Škoda), a José Pedro Fontes (Citroën C3) y Pedro Heller (mejor Volkswagen) en medio de 36 arribos.

Los Hyundai WRC de Ott Tänak y Daniel Sordo dieron un espectáculo aparte como invitados y concitaron la atención de mucho público. Como era de suponer, el estonio -que probó una nueva configuración aerodinámica del alerón trasero- y el español marcaron siempre los tiempos más rápidos.