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El Campeonato del Mundo de Rally no tuvo en Colin McRae a su primer monarca absoluto de origen británico en 1995. Un lustro antes, existía dentro de la máxima serie internacional la Copa FIA de Damas. Tan escocesa como los McRae, Louise Aitken-Walker se adjudicó ese título con un Opel Astra GTE 16V de Grupo A con el cual ganó cinco de las siete fechas previstas para esa división (Montecarlo, Nueva Zelandia, Australia, Sanremo y el RAC en su país).

Hoy tiene 60 años y se ha ofrecido ante su gobierno nacional para dedicar su tiempo libre conduciendo cualquier tipo de vehículo que se afecte al traslado de paramédicos, insumos o productos farmacéuticos en su región, en el límite entre Escocia e Inglaterra.

Aitken-Walker dijo: “El coronavirus para mí ya es como una maldición y quiero ayudar tanto como pueda. Todos estamos preocupados por nuestras familias, nuestros empleados, amigos y la humanidad en general. Yo me ocuparía de conducir mientras el médico o los trabajadores de la salud van ganando tiempo en sus quehaceres. Ojalá que pronto superemos horrible momento”.

Por su parte, la firma inglesa Prodrive, aquella con la que justamente Subaru se adjudicara sus títulos en la época de oro del Grupo A hace 25 años, está acondicionando un sector de su taller para producir piezas destinadas al montaje de componentes vitales para respiradores que serán utilizados para ayudar a quienes sufren los síntomas más agudos del Covid-19.

Como los respiradores escasean en los hospitales en todos lados, el gobierno británico ha solicitado ayuda a empresas especializadas y la que fundó David Richard acudió al rescate. Aunque no pueden fabricar un respirador completo, pues no están capacitados o equipados para ello, sí están por empezar a producir un subconjunto de las piezas necesarias para su armado.

Empresas, autopartistas e ingenieros relacionados al automovilismo y motociclismo en varios países han dado muestras similares de cooperación.