0

El Gran Premio de Vicuña tuvo todos los ingredientes deportivos para considerarlo como una de las fechas más estrechas e interesantes de la temporada. La organización valoró el esfuerzo de los dos ganadores de la serie R, quienes mostraron un gran desempeño en una fecha muy compleja.

La tercera cita del año, en Vicuña, destacó por una increíble batalla en dos de las categorías más competitivas del RallyMobil. Cada prime iba presentando un escenario diferente, cambiando los lugares de clasificación y mostrando diferencias estrechas entre cada uno de los pilotos, principalmente aquellos que integraban el podio.

Un claro ejemplo fue lo sucedido con la categoría R2. Felipe Rossi, Samuel Israel y Alberto Heller se escaparon del resto de exponentes y establecieron cortas diferencias entre sí. A medida que transcurrían los primes, los pilotos iban intercambiando posiciones, lo que hacía presagiar un final de infarto.

Una penalización de diez segundos obligaba a Samuel Israel a dar lo mejor para descontar aquellos segundos que la organización aplicó sobre él, por un atraso en la salida de la asistencia. Pero Alberto Heller no se confió y aceleró lo suficiente para hacerse con la fecha y recuperarse tras haber cedido valiosos puntos en Chiloé.

El mérito de Heller es mayor si consideramos que además de los diez segundos que afectaron a Samuel Israel, el piloto del equipo Peugeot Sport Chile restó seis segundos respecto al tiempo que marcó el exponente de Monster Energy Procircuit. Lo anterior, además del progreso respecto al control de su excesivo arrojo en ruta, son las principales razones que catapultan al joven piloto a lo más alto de la R2 en Vicuña.

Por su parte, Cristóbal Vidaurre apuntó a una buena estrategia para afrontar una fecha que tenía como denominador común la dificultad de sus trazados y el evidente desgaste para los autos y neumáticos. Tras el séptimo lugar en el prime nocturno hacia Mamalluca, el piloto con los colores de Conveyor Belt y Cooper Tires comenzó a mejorar y obtuvo la primera ubicación en cuatro de los trazados disputados.

La constancia fue aliado de un Vidaurre que exprimió la experiencia ya adquirida con su navegante Rubén García para superar a dos pilotos que estaban con hambre de triunfo: Benjamín Israel (segundo lugar) y Jorge Martínez (tercer lugar). Supo administrar su ventaja y dio el zarpazo en la Prueba Especial 11, donde se alejó de Benjamín Israel descontándole 23,5 segundos.

El trabajo en el prime 11 fue fundamental, puesto que Vidaurre marcó una diferencia de siete segundos y dos décimas, dejando atrás a Benjamín Israel y afianzándose en el primer lugar de ranking general de la categoría. Con los resultados en Vicuña, el binomio Vidaurre – García establecen una diferencia de prácticamente diez puntos respecto al exponente del equipo Monster Energy Procircuit, Benjamín Israel.

Por todo lo anterior, la organización proclama a ambos pilotos como los mejores de la fecha. Con un trabajo agresivo pero eficiente, Alberto Heller supo imponer sus términos frente a su co-equipo y Samuel Israel, con quienes ha librado una honesta lucha por la punta de la R2. Por el contrario, Cristóbal Vidaurre utiliza una estrategia más cautelosa que lo ha llevado al triunfo sin sacrificar su medio mecánico, teniendo siempre muy claro dónde, cuándo y cómo acelerar para ser hoy el puntero de la categoría.