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Hace siete años, el campeonato RallyMobil incorporaba a su reglamento la posibilidad de que compitan autos R3 con reglamento FIA. Eran vehículos de tracción simple (delantera), cajas secuenciales y motores aspirados de 2 litros de cilindrada que rondaban los 250 caballos de fuerza.

El primer campeón de dicha división fue Jorge Martínez, quien utilizó uno de los cuatro Renault Clio provenientes de Francia que llegaron a Chile. En octubre de 2013, la definición de ese título fue para alquilar balcones y no se produjo sin hasta la segunda quincena de octubre en el Rally de Casablanca.

La localidad en la Región de Valparaíso era sede de la séptima fecha del calendario, a la cual llegaban con posibilidades de quedarse con el cetro el piloto penquista, Tomás Etcheverry (Citroën DS3) e Ingo Hofmann (Clio). A los tres los separaban tan pocos puntos hasta allí que los seguidores de la disciplina debían estar atentos a lo que acontecía en la carrera tramo a tramo, ya que las unidades por etapa podían definir la balanza a favor de uno u otro.

Todos gozaron de una primera etapa más que competitiva, pero la mañana del domingo empezó a dar golpes de escena que terminarían concediéndole a Martínez su sexta corona nacional (y séptima para su navegante Alberto Álvarez).

Lagunilla era la prueba especial que abría la segunda jornada de acción. En pocos kilómetros, el osornino Hofmann (acompañado por Javier Montero) volcó, mientras que Etcheverry perdió demasiado terreno al cortarse un flexible de freno.

Nada estaba dicho y los últimos momentos del rally serían los que revelarían al flamante monarca de la nueva clase R3.

Este video muestra a los principales protagonistas de esta historia en ese evento:
https://www.youtube.com/watch?v=g2kWDCzUExM&feature=youtu.be