Ramón Ibarra promete ir con todo en Osorno.

El piloto pretende seguir manteniéndose en puestos de avanzada de la R3 y aseguró que saldrá a pelear desde el primer día en Los Lagos.

A Ramón Ibarra, el tercer puesto en Coyhaique no le incomodó. “Es mejor ser primero o segundo, pero lo bueno es que logramos un podio”, dice el piloto del Hankook Renault Majorette, quien está tranquilo para la próxima fecha en Osorno, principalmente porque a los autos del equipo (su Renault Clio y los Suzuki SX4) no hubo que hacerles mayor trabajo.

“Si bien estábamos cortos de tiempo porque el camión llegó una semana después de Coyhaique a los talleres, los autos llegaron sin problemas y hubo que hacerles mantenciones normales a todos”, comentó Ibarra, quien también mostró su satisfacción por el desempeño de los autos R3 de la marca francesa: “Salvo el de Cristóbal Vidaurre, que tuvo un tema menor por falta de preparación, los R3 no tuvieron problemas”.

Pese a esto, los cuatro Renault quedaron detrás del Citroën DS3 de Tomás Etcheverry, ganador en Aysén. ¿Mejor adaptación? “Puede ser, pero Tomás viene rápido. Ha mejorado mucho en los últimos 18 meses”, explicó Ibarra, quien afirmó que tras lo sucedido en Coyhaique “los Renault estamos obligados a ganar la carrera”.

En el caso personal, el tetracampeón de la N3 reconoció que pelearon más en la segunda etapa de Coyhaique, pero ahora la situación va a cambiar. “Nuestro objetivo es pelear desde el inicio de la carrera y no sólo al ganador, sino que al resto de los pilotos. Todos son de punta y cualquiera puede andar bien. Ésa es la gracia de la categoría”, comentó.

Ahora, el escenario cambia y Osorno promete ser una carrera muy distinta a Coyhaique: “Osorno es un rally difícil de manejar, pero son los mejores caminos de Chile. Los primes son espectaculares, con muchos sube y baja, como una montaña rusa. En pocas partes del mundo hay primes como en Osorno. Incluso, los argentinos quedan felices cuando van allá”.

¿Y los neumáticos? “No sé si alguna marca se verá favorecida por los neumáticos de la N4, pero en Coyhaique no tuvimos problemas con los de la N3, pese a que se pensó eso al principio. El neumático aguantó bien, no sufrió pinchazos ni se degradó. No creo que sea clave el neumático. Quizá nos acerquemos a los tiempos de la N4, pero nada más”, concluyó.