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Sergio Dal Dosso se encuentra abocado a concretar un proyecto deportivo que lo involucra como piloto en la temporada 2020 del campeonato COPEC RallyMobil.

Nacido hace 40 años en la ciudad argentina de Bariloche, Dal Dosso hace cuatro años que reside en Chile, exactamente en San Fernando (Región del Libertador General Bernardo O’Higgins), donde gestiona un taller para vehículos de alta gama.

Sergio se relacionó al ámbito de los rallies ya desde niño como seguidor de la categoría. Luego, desde muy joven se formó como navegante al ser amigo del campeón argentino de Clase 1 Flavio Galindo y de su hermano Edgardo (copiloto reconocido en toda Sudamérica). Más tarde, comenzó su historia con el automovilismo en chileno, cuando en 2002 se convirtió junto a su coterráneo Osvaldo Pirles en la primera tripulación argentina en participar aquí a tiempo completo con un Subaru Impreza N4.

Ahora, su idea pasa por concretar el viejo anhelo de hacerse cargo del volante. En sus instalaciones, posee un Renault Clio R3 con el que piensa en competir si en las próximas semanas reúne el presupuesto que le haría falta para encarar todo el calendario.

Sergio contó: “Fui copiloto durante mucho tiempo y di cursos de entrenamientos varios. Hace rato que tenía ganas de pasarme del lado del volante y creo que con este Clio que es propiedad de Andrés Tamm quedaría completamente satisfecho. Estoy trabajando en cuestiones presupuestarias. En principio, me gustaría arrancar en Coyhaique, quizás con atención propia. Debo definir aspectos como esos, pero me puede el entusiasmo y dedico bastante tiempo a materializar el proyecto. Experiencia no nos falta por los años que llevamos relacionados a este deporte. En Bariloche, hasta monté una escuadra regional con la cual debutó Martín Suriani con uno de nuestros Ford Ka de la clase menor. Durante el verano hicimos pruebas y estamos conformes con el rendimiento del coche”.

Otra cuestión a definir sería la del navegante, para lo cual Dal Dosso había iniciado conversaciones con Matías Leiva.