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La intensa lluvia que cayó en la primera etapa del Gran Premio de los Ángeles condicionó el desarrollo normal de la competencia, eso fue una realidad, pero más allá de analizar las dificultades en la ruta, hicimos un repaso de las tripulaciones que tuvieron problemas con sus máquinas, ya sea, de índole técnico o consecuencia de un accidente. Hay que considerar que la mayoría de los autos sufren daños de todo tipo durante una fecha de rally, por eso es que en esta ocasión destacaremos sólo los que podrían verse eventualmente afectados para la fecha en Frutillar.

Comenzaremos con el choque de Francisco “Chaleco” López, quien estrelló su Peugeot 208 frente a dos pinos luego de perder el control total del auto y, por más intentos que se hicieron en Parque de Asistencia, el auto no pudo ser reparado, dando por finalizada su participación en dicha fecha.  Ahora el auto está en reparaciones para correr en Frutillar, la que será una nueva oportunidad para que el curicano termine de manera exitosa las dos jornadas de competencia. “Al auto le quedan unos detalles para que quede listo, por lo pronto, estoy definiendo bien donde entrenar y preparar de la mejor manera la próxima fecha”, declaró Chaleco.

Uno que vio truncadas sus opciones de competir en el Gran Premio de Los Ángeles fue Emilio Fernández. El piloto del equipo “Carnes Susaron” abandonó la competencia en el Shakedown por problemas eléctricos en su auto y la deserción fue inmediata. En este momento el piloto espera los últimos repuestos para dejar a punto su Ford Fiesta.

Kurt Zoeger en los días previos a la fecha de Los Ángeles, compró el Citröen DS3 de Alberto Heller con la idea de seguir en competencia, pero, pese al cambio de máquina, el peruano volvió a tener problemas en la ruta. Todo sucedió en la segunda etapa de la fecha. El auto se le fue a la derecha, volcando hacia el lado del copiloto dejando daños leves en la carrocería. El Citröen ya está en condiciones de disputar la próxima fecha.

Patricio Muñoz se volcó en el tramo número 10, sin embargo, y para la sorpresa de los testigos del hecho, el auto retomó su posición original y el piloto solo tuvo que poner primera y acelerar para seguir. Los daños del auto solo fueron estructurales, por lo que la reparación fue casi de inmediato.

El caso de Vicente Israel fue uno de los más sorprendentes, ya que, faltando muy pocos kilómetros para finalizar el último tramo de carrera, se salió de la ruta, estrellándose en un árbol. “El domingo tuvimos una linda lucha con Emilio y llegamos al último tramo con apenas 2 segundos de diferencia, así que, salí a jugarme el segundo puesto, y por un error, salimos de la ruta y quedamos fuera de competencia. El auto tuvo algunos daños pero, nada grave, ya están trabajando para que esté 100% para Frutillar”, declaró Israel. 

Uno que pasó susto fue Eduardo Kovacs. El piloto del auto 77 casi quedó fuera del Shakedown por problemas eléctricos en su Opel Adam. Luego en la primera etapa de la fecha, pasó a llevar una roca, lo que provocó daños en la rueda derecha delantera y en parte del parachoques. Luego de algunas horas de trabajo, sus mecánicos lograron dejar en óptimas condiciones el auto para reenganchar el domingo. El auto actualmente no presenta problemas de cara al Gran Premio de Frutillar.

Nos quedamos con la sensación de una fecha muy difícil y trabada, pero con la satisfacción de saber que todos los binomios están en buenas condiciones de salud y listos para una fecha que todos esperan con ansias, tanto por su belleza, como por las emocionantes rutas que dispone esa zona del país.