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En una carrera nacional que muchos pilotos y equipos de primer nivel usaron a modo de entrenamiento y para volver a la actividad, el Rally del Sur de estonia, Emilio Fernández terminó undécimo en la clase R5, la más peleada del fin de semana.

El Rally Lõuna-Eesti (su nombre original) mostró a ocho autos World Rally Car entre sus anotados, seis de los cuales ocuparon las mejores posiciones generales, encabezados por el actual campeón del mundo Ott Tänak, quien con su Hyundai i20 se impuso por 13.7s al Toyota Yaris del joven finés Kalle Rovanperä (único ganador de un tramo aparte del ídolo local) y por 29s con respecto a otro Yaris, el del francés Sébastien Ogier.

La competencia iba a constar de dos etapas, pero hace poco se resolvió acortar sus 11 pruebas especiales a 8, todas concentradas hoy (domingo 23 de agosto) para evitar más contacto entre las personas o aglomeraciones durante dos días ante el brote de coronavirus.

Elfyn Evans y Scott Martin salieron ilesos de un fuerte accidente que terminó con su Yaris WRC destruido en medio de un bosque. Esapekka Lappi fue cuarto con el mejor Ford Fiesta, superando a Thierry Neuville (Hyundai), Georg Gross (vencedor 2019, Ford).

Séptimo quedó el mejor R5, que también fue un Hyundai i20, el conducido por el finlandés Jari Huttunen, tres minutos más rápido que Nikolay Gryazin, piloto de otro coche de la marca coreana. Tercero terminó Eerik Pietarinen con Škoda Fabia.

En medio de casi un centenar de participantes, Fernández y Rubén García cumplieron con su propósito de completar la programación sin problemas y cuidar la unidad atendida por el equipo Toksport-WRT.

Emilio comentó: “Este rally fue una experiencia positiva, sobre todo si tomamos en cuenta que cumplimos con el objetivo que nos habíamos propuesto, que nada tenía que ver con buscar un resultado, sino con probar distintas configuraciones del Fabia en relación a mi estilo de mi manejo. En la segunda pasada a los tramos me sentí realmente cómodo, incluso cuando estos caminos se demostraron demasiado veloces en promedio. Cuando intentamos otra cosa, vimos que no funcionaba, así que ya sabemos qué hacer y qué no. Los World Rally Car que corrieron rompían mucho el piso y nosotros los percibíamos fácilmente en diversos golpes. También simulamos lo que será la etapa de domingo de la prueba por el torneo mundial, que serán algo más de 80 kilómetros sin asistencia. Por eso, utilizamos solo cuatro neumáticos durante toda la competencia. No tuvimos problemas, salvo por una llanta doblada contra una piedra. En los ensayos cortos, uno se puede aprender cas de memoria un sector, pero aquí en plena acción y con adversarios, el aprendizaje fue realmente valioso”.   

El Rally de Estonia está previsto del 4 al 6 de septiembre.