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También marcó la jornada el accidente de Ott Tänak, quien cayó 5 metros en un lago luego de volcar su Ford Fiesta.

Sébastien Ogier pensó que sería imposible ganar en la tercera fecha del WRC, debido a su posición de abrir la pista en una de las carreras con más tierra del año. Sin embargo, logró llegar primero con una diferencia de 1 minuto y 18.8 segundos, lo que lo aleja completamente de la tabla con 34 puntos de ventaja.

Mads Ostberg fue el ganador del duelo noruego frente al piloto de Citroën, Andreas Mikkelsen, por 6.3 segundos después de que éste perdiese todas sus opciones al hacer un trompo en el primer tramo del día.

Ogier tomó la delantera en la segunda especial de la noche del jueves y desde ahí nadie pudo detenerlo. A pesar de abrir el tramo el viernes y barrer la tierra suelta de la superficie, su elección de neumáticos de compuesto blando le hicieron estar en cabeza.

Pero lo que más llamó la atención fue el grave accidente protagonizado por Ott Tänak. El estonio y su copiloto, Raigo Mölder, escaparon del interior de su Fiesta RS WRC segundos antes de que el auto se hundiera a cinco metros de profundidad en un lago después de haber volcado. Sorprendentemente, sacaron el Ford del agua y consiguió alcanzar la meta.

El campeonato se detiene ahora para un descanso de siete semanas previo al Rally de Argentina (23 al 26 de abril).