JOSÉ QUEZADA

José Quezada nació en La Unión, pero hace 25 años que vive en Osorno. Su debut en el campeonato Copec RallyMobil en 2013. Antes, había corrido en circuito de tierra o en el asfalto de Interlomas con Fiat 600.

¿Cómo se produjo el cambio de especialidad?

Me metí en un club que estaba más orientado al Rally, cosa que es común en mi zona. Empecé a participar en eventos de Avosur en la división N1 con un Peugeot 106, con la idea de progresar al plano nacional y llegar a RallyMobil, cosa que logré hace algunas temporadas. Empecé en la clase N2 con un Hyundai Getz, largando solo dos fechas, de las cuales me llevó un cuarto puesto y un abandono.

¿Y luego?

Posteriormente, pasé a un Mitsubishi Lancer de la categoría N3 en 2015, corriendo en Osorno y La Unión, una elección evidente por tratarse de los tramos que rodean mi zona natal y de residencia. Era un auto bien armado por Pedro Ortiz en Concepción. Tras ello, hice un paréntesis y volví hace dos años con un medio mecánico más moderno. Elegí un Ford Fiesta de la clase R2 con el que sumó experiencia en cinco fechas. En estos tiempos más recientes, lo pasé muy bien con navegante como Paulina Nasser, Víctor Manrique, Álvaro Rosas e incluso anteriormente con su padre.

2019 te trajo bajo el brazo un triunfo en tu clase…

Sí. Tuve la alegría de imponerme en la R2L en Los Ángeles, meses antes de ser cuarto en La Unión-Río Bueno. El año pasado también me brindó el privilegio de debutar a nivel mundial cuando nuestro país estrenó el Copec Rally Chile en Concepción, aunque allí tuve que retirarme.

¿Qué planes tenías para después de eso?

La verdad es que tenía en la mira hacer la temporada completa hasta que todo se frenó por esta pandemia, así que ahora, como tantos, estoy atento al instante en que se reanude la actividad. Mantengo ese proyecto, pues me gustaría conocer desde adentro rallies nuevos, concretar el plan que la categoría tiene de visitar Perú y afrontar otras novedades.