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Thierry Neuville complace a sus muchos seguidores belgas al término de la primera etpa del Rally de Ypres, octava fecha del Campeonato del Mundo. El piloto local superó a su compañero en Hyundai Motorsport, Craig Breen, por tan solo 7.6s.

Las diferencias entre ellos durante la mañana fueron tan apretadas que llegaron al parque de asistencia del mediodía separados por cuatro décimas nada más, una ventaja que Neuville pudo ampliar relativamente en los tres parciales vespertinos con su i20 WRC. La carrera ofrecía una prueba especial más, que fue cancelada por razones de seguridad.

El único problema del líder fue extraño, pues sus anteojos se patinaban por su cara y lo desconcentraban.

Dando forma a un trío de punta completo por el lado de la firma coreana, Ott Tänak se ubicó tercero. El estonio integra un grupo de cuatro competidores que se trabó en una interesante lucha por ese tercer puesto, todos ellos enmarcados en escasos 8.2 segundos. Los demás son los Toyota Yaris de Kalle Rovanperä (a 1.4s del campeón 2019), Elfyn Evans (a quien el finés pasó a última hora) y Sébastien Ogier, retrasado por un pinchazo en la rueda delantera izquierda esta tarde, además de incómodo con la puesta a punto de su máquina al principio, algo que subsanó luego. Takamoto Katsuta fue séptimo en su primer rally junto al joven Keaton Williams, que reemplaza al convaleciente Daniel Barritt.

Se escalonan más atrás en el clasificador Pierre-Louis Loubet (Hyundai i20 WRC), que se pasó en el mismo cruce que Tänak, Yohan Rossel (CitroÑen C3 Rally2) y Oliver Solberg (Hyundai i20 N Rally2).

Adrien Fourmaux abandono con su Ford Fiesta de la clase superior en el tercer tramo al golpear un talud y lanzar su coche a un gran trompo en el aire, mientras que Gus Greensmith se salió de la ruta a 200 metros de la largada del PE4 y quedó atrapado en una zanja de las que abundan en estos caminos agrícolas.

Solberg es el puntero de la categoría WRC2 en el estreno del modelo más actual de la marca, aunque antes había marcado el rumbo Nikolay Gryazin con su Volkswagen. El ruso se despistó en el tercer sector cronometrado y se retiró con el Polo GTI en parte golpeado y en parte atascado.

Eso allanó el camino para que Teemu Suninen, se alejara adelante con un Ford de M-Sport. Sin embargo, el neumático delantero derecho pinchado a los pocos kilómetros de la última especial frustró su día al intentar continuar en llanta, deteniéndose en definitiva con un recalentamiento en el Fiesta. Al Hyundai de Jari Huttunen le pasó lo mismo, pero al menos se mantiene segundo a 2m48.7s del sueco.

En WRC3, Rossel acumula una ventaja importante con su C3 por encima de un grupo de locales que ya han ganado esta competencia. El francés fue fuerte al inicio y posteriormente luchó con Davy Vanneste, que conduce un auto idéntico y se estrelló en la PE3, con lo cual el Sébastien Bedoret se transformó en el nuevo escolta con un Škoda Fabia Rally2, a 23.6s.

Pieter Cracco acosa a Bedoret, ubicándose a 5.2s segundos de Bedoret.

Jon Armstrong encabeza la clase Junior, aprovechando que se siente a gusto en el pavimento, superficie común en Irlanda del Norte, de donde proviene. De manera impresionante, fue cinco veces el más veloz durante la etapa.

El británico se asustó en la PE6 al torcer el eje trasero de su Ford Fiesta Rally4, pero se recuperó y terminó con 49.9s de holgura con respecto a Robert Virves.

Sami Pajari se fue acercando a Virves, hasta acabar a 6.9s, postergando a Lauri Joona.

La segunda etapa presenta otro recorrido compacto al sur de Ypres, con 119,92 kilómetros de velocidad pura a través de ocho pruebas, a disputarse por mitades entre la mañana y la tarde.

Video: Así pasó la primera etapa del del debut mundial belga en el calendario de Rally.