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Alberto Heller es uno de los pilotos chilenos que al menos pudo dar inicio a su temporada deportiva 2020, compitiendo en dos fechas internacionales en lo que va del año, ambas fuera del país.

Conversamos con el piloto de Joker Rally Team y M-Sport acerca de sus carrera en Fafe (Portugal) y México (Campeonato del Mundo WRC 3), así como de otros tremas de actualidad.

¿Qué te dejó el primer trimestre del año, época en la que pudiste ser de la partida en dos rallies importantes?

Lo principal que quisiera destacar es que es muy bueno estar trabajando desde adentro con M-Sport. Tenemos relación con ellos desde hace tiempo, pero la profundizamos aún más desde agosto pasado cuando trajimos a Chile el chasis del Fiesta Mk2 para usarlo en plena competencia, cosa que ocurrió en Curicó, y luego continuar con tareas de desarrollo de la máquina. Yendo a lo deportivo, en febrero con mi hermano Pedro no pudimos evitar la tentación de volver al Rally Serras de Fafe en Portugal, una experiencia siempre interesante para ambos, no solamente por la inmensa cantidad de anotados con R5, sino también por el buen nivel en general y porque se trata de caminos exigentes, pero muy bonitos. Liego, durante mi segunda incursión por México, vi que la prueba era idéntica a la del año anterior, lo cual siempre es una ventaja que se agradece. En el tercer tramo, el famoso parcial conocido como El Chocolate, de unos 30 kilómetros, pude hacer el mejor tiempo en WRC 3, pero poco después cometí un error al golpear la parte trasera del auto. Tuve que retirarme forzosamente porque una pequeña torcedura en la jaula antivuelco impidió mi reenganche. Creo que en ese punto de no poder seguir hubo una dosis grande de mala suerte, si bien es cierto que la seguridad está ante todo.

¿Cómo vives tu presente como piloto?

Tengo la sensación de que ha pasado rápido el tiempo entre que me inicié en esto por simple gusto y ahora que encaro cada carrera de un modo más profesional. A pesar de esta inactividad global por la pandemia, yo sigo motivado y últimamente he sumado gente a mi entorno deportivo. He completado algunas sesiones en línea con un psicólogo especializado, por citar un ejemplo, ya que me parece que me estuve concentrando demasiado en las técnicas de manejo y que había dejado de lado esa área, así que la estoy tratando de fortalecer. En el mundial de Concepción del año pasado, venía ganando y el accidente en el penúltimo tramo me cambió la mentalidad acerca de cómo encarar cada evento. Me di cuenta que hay que tener todo bajo control, no solo el auto, sino lo físico y lo psíquico también. Hace un par de meses, estuve en Australia perfeccionando mi inglés y asistiendo a un curso de negocios.

Hablando de Pedro Heller, ¿has colaborado con él en la fase inicial de su academia de rally?

PH Academia es una idea íntegramente de Pedro, pero claro que lo acompañé en los primeros días y me alegra de haberlo hecho porque fue emocionante en la etapa inaugural ver a mucha gente con los ojos brillosos de solo pensar que estaban frente a la oportunidad de su vida o ante el mero hecho de sentarse frente a los simuladores. Espero que quienes vayan quedando puedan aprovechar esto al máximo, ya que es algo inusual en el mundo, al menos con este formato gratuito.

También has estado trabajando de cerca con el asesoramiento del francés Eric Camilli…

Así es. Con Camilli tenemos un trato mediante el cual él es mi entrenador en aquellas carreras en que no coincidamos como pilotos. Confío en lo que me pueda aportar porque en tiempos recientes ha demostrado que es muy capaz. Desarrolló largamente el Volkswagen Polo GTI R5 antes de que comenzaran a venderlo. Corrió con Ford, ahora con Citroën y en enero último ganó en Montecarlo. Me ayudó en la puesta a punto para México sin hacer tantos cambios, pero siempre con un toque francés, prolijo, que me sirve. Uno siempre se imagina que todo pasa por la velocidad, pero cuando trabaja con gente así va descubriendo muchos otros aspectos que hacen falta pulir. Es mi sexto año como volante y todavía tengo mucho camino por recorrer, además de que quiero empezar a obtener buenos resultados e ir ascendiendo en este deporte.

¿De qué marca te ve más cerca el futuro?

Siendo sincero, cuando me bajé del Polo en Gales el año pasado, mi deduje que tenía dos opciones: inclinarme por el Volkswagen porque me gustó su comportamiento o, como le dije a mi director de equipo, Felipe Espinoza, ponerme a trabajar en el desarrollo del nuevo Fiesta para ir mejorando en los muchos aspectos en que era preciso a los fines de equipararlo con modelos rivales, ya que me daba la impresión de que estaba atrás que el resto. Elegí lo último y, como siempre bajo la supervisión del ingeniero Lewis Allen, actualmente considero que las modificaciones que fuimos pidiendo para motor, caja, diferenciales y amortiguadores nos han llevado por el camino correcto. Después de todo, parece que la fórmula ensayo/error también funciona en el automovilismo.