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Ayer, Marco Bulacia (h) cumplió 21 años. Viene de hacer un trabajo fenomenal en el clásico Rally de Acrópolis, donde corrió por primera vez y fue líder e gran parte de la prueba, superado solo al final por su muy experimentado compañero de equipo en Toksport, Andreas Mikkelsen.

El boliviano está segundo en la clase WRC2 del Campeonato del Mundo de la especialidad, a 22 puntos del noruego. Le quedan dos participaciones, que hace poco definió que serán en España y el cierre del calendario en Monza (Italia). Mads Østberg lo acosa con su Citroën C3 Rally2 de la escuadra Tagai Racing Technology, ubicándose a solo ocho unidades.

La penúltima fecha del torneo Copec RallyMobil será doble, entregará más puntos y constará de más etapas y más kilómetros que los habituales. Se desarrollará del 9 al 12 de diciembre por caminos de la región de Biobío con epicentro en Concepción y los organizadores poco a poco han cursado invitaciones a equipos de diferentes países sudamericanos para conferirle al evento un carácter internacional, así como a un par de protagonistas de la serie mundial.

Entre ellos, Østberg habría dado una respuesta afirmativa, mientras que Bulacia a esa altura del año se encuentra libre también, por lo que sería otra posibilidad firme ver su nombre en la lista de anotados. La idea es encontrar autos disponibles de las mismas marcas que ellos vienen usando a nivel mundial.

El cruceño dijo al respecto: “Me enteré esta semana de la idea y la verdad es que me encantaría cerrar mi temporada compitiendo en Chile para la penúltima fecha del campeonato Copec RallyMobil™. Mi último compromiso con Toksport es a fines de noviembre en Monza y para principios de diciembre ya habré terminado hasta con mis estudios universitario, o sea que todo calza. Ojalá pudiera medirme en esos lindos caminos con los pilotos locales de gran nivel que hay y otros que se sumarían de distintos lugares de Sudamérica con distintos modelos R5. Además de todo eso, si viene Mads con un Citroën y yo puedo conducir un Fabia, no dudo que estaremos frente a un rally excepcional”.

Bulacia aprovechó para contar sus experiencias más recientes en Europa: “Lo de Acrópolis fue una satisfacción muy grande. Llovió más de lo que se esperaba y teníamos ocho neumáticos blandos de un total de 34 para usar, que nos hubieran hecho más falta ante esas condiciones. En las montañas, nos debatimos con Andreas Mikkelsen hasta el final, después de ser líderes con Marcelo Der Ohannesian durante las dos primeras etapas en nuestra categoría. Traíamos un ritmo lo suficientemente elevado como para que no haya margen de error. Veníamos de meses en lo que pudimos hacer con Škoda Motorsport muchos más kilómetros de pruebas que lo que había hecho en el pasado. Eso es positivo porque equivale a un piloto de avión al que le permiten más horas de vuelo. Basta con decir que, exclusivamente antes del Rally de Bohemia por el campeonato checo al que me invitaron para reforzar mi experiencia sobre asfalto, entrené más de 250 km antes de largar. Días atrás, pude conducir la última evolución del Fabia que se lanzará pronto. Lo hicimos sobre pavimento y otros colegas sobre tierra, aunque de la fábrica nos pidieron que la información sobre esa labor sea confidencial. Ahora, seremos de la partida en Cataluña. Aunque no sumaremos puntos allí, largar será muy útil para aprender más sobre esa fecha a futuro. El reglamento nos permite puntuar en siete carreras y descartar el peor resultado. Yo ya hice seis y por eso será en Italia donde tenga de nuevo esa posibilidad”.