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Jorge Martínez y el Škoda Fabia R5 de CBTech ya habían sido una combinación ganadora capaz de quedarse con el título de la clase mayor del campeonato Copec RallyMobil™ en 2019. La última temporada, cuando la actividad se reanudó, ratificaron porqué.

El piloto de Concepción se adueñó de su décimo título nacional, inscribiéndose en la historia como uno de los máximos vencedores del automovilismo sudamericano. No se amedrentó ante la renovación técnica de varios de sus contrincantes, el progreso personal de otros ni de la amenaza que constituía este año una figura de peso con un cetro mundial de Producción en su mochila como Nicolás Fuchs.

El peruano demostró desde el principio que venía a Chile a imponer condiciones y así lo hizo en marzo en la Copa Mobil 1™, en agosto en Rinconada-Los Andes y en septiembre en la primera incursión por Casablanca. Martínez siempre estuvo cerca. Fue el más rápido en una cantidad de tramos y se adjudicó etapas, sumando siempre buenos puntos.

Para cuando el calendario llegó a Quillón, empezó su racha más favorable, que incluyó tres victorias consecutivas que fueron como una estocada para sus principales oponentes, no sin algún sobresalto entre medio.

A principios de 2021, resignó por cuestiones logísticas relacionadas a la pandemia a mantener la punta del certamen argentino, donde fue líder hasta que centró sus esfuerzos en su propio país. Jorge Martínez volvió a ser el hombre a batir en un torneo Copec RallyMobil™ con un grado creciente de competitividad, en el que aventajó a otros dos usuarios de la marca checa, Emilio Fernández por 17 unidades y Fuchs por 26.

“Los años deportivos se basan en objetivos y nosotros cumplimos con el nuestro, el de ser campeones de nuevo. La experiencia inicial del verano en Argentina me pareció interesante, además de favorable, y me hubiera gustado continuarla. La premisa de mantener el número 1 en el Škoda de Conveyor Belt Technology se consiguió en un marco en el que abundaron rivales tanto nuevos como exigentes: Fuchs, Fernández, Scuncio, los Heller, los Israel, etc. Hay que esforzarse cada día más en todo sentido. Pasé por carreras en las que tuve que ser más conservador y otras en las que sí o sí debí salir al ataque, todas emocionantes. Siempre acatamos las reglas del juego. Destaco lo de Osorno, pese a un susto, a un par de errores propios y a una penalización. Aún así, prevalecimos en una jornada de tres etapas y con gran marco de público en el retorno de una plaza clásica al calendario. Hubiéramos preferido terminar el certamen corriendo. Entendemos que la pandemia actual y otras situaciones se escapan de la voluntad de todos y eso no le resta mérito a la gente de nuestro equipo, que se desvivió por hacer bien las cosas”, dijo Martínez.