Al término de los siete tramos que compusieron la primera etapa del Rally de Ñuble-Chillán Viejo, Martín Scuncio y José Luis Díaz son los dominadores de una carrera en la que vienen marcando el ritmo desde que se largó.

El piloto del Škoda Fabia de Point Cola Racing fue inalcanzable para sus rivales en esta primera etapa. Durante buena parte del día, Jorge Martínez y Alberto Álvarez procuraron seguirle el paso, pero un neumático pinchado en el auto del campeón terminó con sus posibilidades incluso de ser sus escoltas.

 

En conclusión, Scuncio -que había pasado los 20s de ventaja en la asistencia del mediodía- llegó a la tarde al parque cerrado en la Plaza de Armas con 27.9s sobre Alberto Heller y Luis Allende y con 54.3s sobre Pedro Heller y Pablo Olmos, ambos con los Citroën C3 del Joker Rally Team. Su tiempo neto es de 49m59.1s (a más de 97 km/h de promedio).

El líder (absoluto y de la clase RC2) se adjudicó tres parciales y el segundo los últimos dos de la jornada en un ataque que, sobre el final y con una estrategia arriesgada pero válida en cuando a la elección de neumáticos, le valió superar a su hermano mayor para superarlo por 26.4s.

 

Con un cambio en la puesta a punto que dejó a su Citroën más dócil, Emilio Rosselot y Tomás Cañete cerraron una etapa muy productiva en el cuarto puesto (a 1m09.7s), precediendo a Emilio Fernández y Juan Manuel Sanhueza.

El defensor de los colores de Susaron ocupó una posición sobresaliente a pesar de que ya en la PE2 se le rompió la cremallera de dirección y su volante se puso imposible de pesado, motivando que Fernández llegue previsiblemente cansado al atardecer, listo para una reparación que hubiera demandado mucho tiempo algunas horas antes.

Cuando en el quinto parcial Martínez pinchó la rueda delantera derecha a mitad del camino (continuó de esa forma porque el recorrido no era extenso) perdió dos minutos que lo relegaron de segundo a séptimo, recuperando un lugar en lo que le restaba de acción.

Germán Lyon y Sebastián Vera (Citroën) se ubicaron detrás del penquista, pero llegaron a su escuadra con daños en el frente del auto provocados por un neumático roto que se fue desbandando. Detrás de Lyon aparecieron Eduardo Kovacs-Fernando Mussano (Škoda) y Gerardo Rosselot-Marcelo Brizio, cuyo Mitsubishi fue recuperado del accidente probando el martes en Talca mediante la estupenda e incansable labor de sus mecánicos.

Martín Scuncio declaró: “Ganar una etapa era una meta que nos habíamos propuesto para este rally y, por suerte, todo funcionó de acuerdo al plan establecido. Quisimos atacar desde la mañana para darle mejor uso a las gomas de compuesto blando con el frío reinante. Queda mucho por andar todavía”.

 

Entre los diez primeros de la clasificación general figuran Felipe Padilla y Sebastián Waeger, que son los punteros de la división RC4 con el Peugeot 208 Rally4 de la formación proveniente de Concepción.

Padilla se impuso cuatro veces, con lo cual terminó 17.6s delante del Opel Corsa de Luis Martínez y Juan Cruz Varela, que arriesgaron en algunos sitios más que en otros, pero que de cualquier modo están haciendo un buen negocio en función del certamen.

 

Patricio Muñoz y Miguel Recalt (Peugeot 208 Rally4) son terceros, pero han debido sobreponerse a más de un traspié. Para empezar, el osornino José Quezada vino a ver la competencia junto a Carlos Prieto y pudo cargar a último momento una unidad electrónica que el actual monarca de la especialidad puso en su máquina para poder largar, ya que la suya ayer fallaba. Después, la caja de velocidades se fue complicando hasta que se quedó sin tercera y sin cuarta, forma en la que anduvieron casi todo el día.

Por ello, Nicolás Pérez y Enrique Pérez (Peugeot 208 Rally4) estuvieron a punto de darles alcance, aunque finalmente llegaron a 4.6s. Los españoles Iván Fuertes y Víctor Ferrero estaban para más que un quinto puesto. Con otro de estos Peugeot, fueron los más rápidos en la PE4. Algo más tarde, un elemento de la rueda trasera derecha se fue soltando y les rompió dos gomas en pruebas especiales consecutivas.

Felipe Arenas y Andy Salvo se adecuaron bien a su nueva unidad (Peugeot 208 Rally) para ser sextos, anteponiéndose a Mario Parra-Matías Améstica (Peugeot 208 Rally4), Sebastián Silva-Sebastián Arancibia (líderes de la subclase R3 con Renault Clio turbo), Tadeo Rosselot-Sebastián Olguín (Citroën DS3 R3, problemas para seleccionar algunas marchas) y Lucas Palma-Augusto Braun (Peugeot 208, primeros en R2).

 

A una colocación del chilote, el segundo en R2 es Diego Maldonado, navegado por Nicolás Alarcón en su primera participación nacional con el Opel Adam de Inde Racing.

Más atrás se escalonan Ignacio Etcheverry-Carlos Garrafa (Peugeot 208 R2, tuvo una falla eléctrica), Harold Cohen-Hugo Gajardo (Peugeot 208 Rall4, trompo), Mauricio Leiva-Juan Bastidas (Ford Fiesta R2), Julio Ibarra-José Hurtado (Renault Clio Rally5) y Juan Pablo Rebolledo-Nicolás Cuevas (Ford Fiesta R2, cuatro pinchazos entre PE 1 y 3).

“Nos sentimos cómodos a lo largo de toda la jornada con la configuración que elegimos para estos caminos. Por fortuna, venimos disfrutando de nuestra participación en el Copec RallyMobil, con Sebastián nos entendemos y en el equipo estamos felices de haber conseguido el triunfo parcial en nuestra primera etapa en lo que va de la temporada”, resumió Padilla.

Entre los abandonos, hay que mencionar los de Joaquín Ruiz de Loyzaga-Javiera Román (Škoda Fabia Rally2, sensor de acelerador trabado PE3), Diego Pérez-Guillermo Cárdenas (Peugeot 208 Rally4, crique roto cambiando neumático PE3), Mauricio Pérez-Mauricio Oyarzún (Renault Clio R3, problemas técnicos PE5 cuando iban al frente en su grupo y estaban entre los mejores usuarios de coches de tracción simple), Jorge Riquelme-Camilo González (Ford Fiesta R2, frenos PE4) y Santiago Medina-Marcelo Filippi (Ford Fiesta R2, arrancó rueda delantera izquierda PE4).

El primer sector cronometrado fue detenido porque, atravesando un banco de niebla, el argentino Jonathan Bastidas y su copiloto chileno Samuel Guzmán protagonizaron un fuerte accidente en cuarta velocidad al perder referencia visual. El 208 R2 impactó totalmente de costado a más de 125 km/h del lado del conductor contra un pilar de madera, rebotó y con el frente golpeó un poste de electricidad, derribándolo antes de volcar. Todos los elementos de seguridad del auto y de la tripulación funcionaron adecuadamente. Bastidas y Guzmán salieron ilesos, pero el barilochense permanecerá tres días internado en un sanatorio local en observación por la quebradura de cuatro costillas y un leve hematoma en la cabeza.

 

La Etapa 2 se divide en ocho especiales, el primero de ellos previsto para los 08:10 y el Power Stage a las 14:54. Quienes lleguen a la meta deberían hacerlo a las 15:30.

Fotos: Luis Barra/Cristian Lagos

 

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