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Aunque hace poco había manifesado que se tomaría un año sabático al volante, las ganas de Martín Scuncio pudieron más y el piloto radicado en Concepción puso marcha atrás a su anuncio para ratificar que seguirá en el campeonato COPEC RallyMobil a los mandos de uno de los Hyundai i20 R5 del equipo Point Cola Racing que venía siendo regenteado por su padre, Alberto.

Mientras, en la región del Biobio, ellos siguen adelante con su empresa familiar del rubro alimenticio. Tras ser campeón de la clase R2, su ascenso al producto de la marca coreana, con tracción integral y más potencia, demostró su poder de adaptación el año pasado.

¿Qué saldo te dejó la temporada 2019 con el Hyundai?

Fue una temporada positiva, quizás no desde el punto de vista de los resultados en todas las fechas, pero sí del aprendizaje. La meta era justamente esa, no tanto enloquecer por podios o victorias. Arrancar el calendario con un rally mundial en Chile fue inolvidable tanto para organizadores como para participantes.

¿Por qué por un instante pensaste en un receso deportivo?

Quería empezar algo personal porque venía de bastante presión y no me sentía completamente cómodo. De todos modos, no dije que no seguiría corriendo, quizás porque no se iba a hacer el evento mundial chileno. Pensé en hacer el Rally de Argentina en Córdoba, que hubiera sido en la primera semana de mayo. Después apareció la opción de hacer la primera fecha del Campeonato Argentino en febrero, que fue una alternativa que me gustó mucho y nos vino bien como escudería para mostrar el auto tanto como sea posible, aquí como en otros países de la región, ya que somos pioneros con los Hyundai R5 en ese aspecto. Ahora estoy a cargo de la estructura del equipo, no solamente de pilotear el i20.

¿Cómo fue esa experiencia?

El Rally de Toledo es muy atípico, puesto que se disputó en una zona llana de la provincia de Córdoba, con rectas largas y curvas de 90 grados. Hizo calor. Veníamos de hacer varios ensayos en enero en tramos clásicos y más exigentes de la región serrana por donde pasa la fecha mundial y ese trabajo intenso nos dejó muy satisfechos. Fue un período que me sirvió para encontrarle el gusto a lo que comentaba antes de coordinar varias tareas, más allá de conducir.

Pocos meses antes habías disfrutado de otra carrera especial en Neuquén en la que tuviste de compañero ni más menos que a Daniel Sordo…

Dani y Carlos del Barrio vinieron desde España aunque no era fácil, así que quedamos muy agradecidos. Aprendimos cosas que no se pueden aprovechar todos los días gracias a su trayectoria internacional. Correr a su lado aquella vez en la Patagonia fue útil para mí y lo pasamos bien, al igual que en el verano con las pruebas en las que nos asesoró otro de los mayores referentes que tenemos en Sudamérica, como es Gabriel Pozzo, siempre dispuesto a colaborar.

¿Está claro quiénes competirían en Point Cola Racing cuando se reanude la actividad?

La verdad es que mi padre y mi hermano se ocupan más de la que debería ser la conformación del equipo. Este congelamiento global para todo, lógicamente, ha frenado los planes de cualquiera, así que creo que todos estamos ansiosos por la vuelta a los rallies.