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Como muchos de sus pares, Mauricio Pérez es un osornino de 33 años atraído por el Rally desde pequeño. En el ambiente, es más común que lo llamen “Mauro” que por su verdadero nombre.

En el día a día, administra un predio agrícola dedicado a la lechería y engorde de ganado.

Empezó a correr hace 12 años con un Nissan Platina N2 en Avosur de un modo algo sorpresivo: 48 horas antes de la largada lo convencieron de que lo haga. Su llegada al campeonato Copec RallyMobil se produjo en 2013 cuando el calendario pasó por Osorno. Manejó allí una Hyundai Coupé con la que se impuso en la división N3L.

Posteriormente, en Chiloé, Pérez tripuló un Suzuki SX4 que llevó a la segunda plaza en la clase N3 antes de un memorable triunfo como local en su ciudad. Al ascender a la división R2 Lite en 2017, consiguió tres muy buenos segundos puestos en Los Ángeles, Frutillar y Vicuña.

El año antepasado venía liderando esa división en Curicó cuando se le rompió la transmisión primero y el tren trasero después. Pasó por un 2019 de roles invertidos, ya que Mauricio se convirtió en el navegante de Francisco Mohr (Ford Fiesta (campeones Avosur R2).

¿En qué te encuentras por estos días, Mauricio?

Trato de entretenerme con la preparación de algunos vehículos en mi tiempo libre. De hecho, estamos manos a la obra con un coche N4 de un amigo en Osorno.

¿Qué te pasó durante aquel período de inactividad que sufriste entrado el año 2018?

Venía de temporadas irregulares, hablando siempre de la actividad nacional, pero esa temporada fuimos más consistentes en las primeras cuatro fechas. Desgraciadamente, en ese momento sufrí un desgarro severo en el hombro izquierdo. Tuve que hacer una rehabilitación para curar esa lesión. Me llevó por lo menos ocho meses volver a competir. Cuando lo logré, fue en calidad de copiloto.

¿Qué fue de tu Ford Fiesta?

Lo vendí como consecuencia de ese accidente, pero uno nunca baja los brazos y mantengo algunos proyectos que tienen que ver con la que todos esperamos que sea un ciclo 2021 más normal.

¿Los pilotos sureños se sienten a gusto bajo la lluvia?

Diría que sí. Ocurre que a los sureños nos pasa que, quizás por las condiciones de nuestros pisos, el agua a veces es hasta una ventaja para el comportamiento de los autos. Lejos de quitar adherencia, hay ocasiones en que la aporta. Cuando llovió copiosamente hace dos temporadas en Los Ángeles durante la primera etapa, muchos de nosotros hicimos tiempos generales de punta con máquinas de clases menores.

¿Has dejado de hacer algo importante por el Rally?

Efectivamente. Hace cuatro años, le avisé a mi esposa (Cata) que postergaríamos nuestra luna de miel, que casualmente estaba ya prevista entre carrera y carrera. Sin embargo, el equipo compró otro Suzuki SX4 para reponerse de la rotura del anterior en Pucón y, como faltaba poco para Rancagua, me puse a trabajar de nuevos en los coches. Por fortuna, cuando llegó la hora, ¡la luna de mil salió muy bien!  

Como si fuera poco, Mauricio Pérez -además de haberse granjeado una reputación como velocista en varios tramos- es un fanático de esta disciplina, posee un interesante archivo de revistas, fotografías y videos y es buen conocedor del pasado nacional e internacional.