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Sébastien Ogier se acercó hoy a la que sería eventualmente su novena victoria en el Rally de Montecarlo al pasar al frente de la clasificación general con su Toyota Yaris Rally1, lluego de una jornada con algo más de hielo que lo favoreció al aplicar una inteligente elección de neumáticos.

Ogier y su nuevo copiloto, Benjamin Veillas, llegaban al tramo final de la segunda etapa con cinco segundos de ventaja sobre Sébastien Loeb, a quien recién había superado.

Con escasos cinco kilómetros de asfalto cubierto de hielo, el volante de M-Sport calzó al Ford Puma con un compuesto blando, esperando beneficiarse en los tramos secos, pero la combinación que hizo su rival, con dos gomas blandas y dos de nieve, surtió mejor efecto, haciendo que arribe al parque cerrado con una ventaja de 21.1s.

Hubo varias complicaciones que Craig Breen aprovechó para trepar desde la sexta a la tercera posición en un gran avance con otro Puma. Kalle Rovanperä (Toyota) también mejoró sustancialmente y pasó del noveno al cuarto puesto, ganando las dos últimas pruebas especiales.

Aunque sufrió un pinchazo y fue penalizado con tres minutos por tener que cambiar las bujías, Gus Greensmith (Ford) se ubicó quinto, recuperándose de la caída al noveno lugar.

Thierry Neuville rompió el amortiguador delantero de su Hyundai i20 N (que hasta atravesó el capó), pese a lo cual sigue en carrera en la sexta colocación. Elfyn Evans (Toyota) era tercero en el instante en que se salió del camino. Su auto quedó casi colgando de un pronunciado barranco.

Ott Tänak (Hyundai) abandonó en la primera subida del Col de Fontbelle después de chocar contra un talud y dañar el radiador de su coche. Fue un pésimo día para Hyundai Motorsport, ya que su compañero Oliver Solberg aparece en la lista de deserciones. El sueco se pasó de largo en una curva y cayó a un montón de ramas secas sin poder salir del trance.

La que era una muy buena quinta posición de Takamoto Katsuta (Toyota) se esfumó al patinar en la superficie helada y caer a una zanja. El japonés se vio relegado a la 13ª plaza.

Participantes de la clase WRC2 ocuparon el resto de los diez primeros puestos, encabezado por el Škoda Fabia de Andreas Mikkelsen, incluso cuando el noruego y su navegante Torstein Erikssen pararon a cambiar una rueda pinchada cerca del final, cediendo en el trámite más de un minuto y medio.

Erik Cais es su escolta con un Ford Fiesta Rally2 a 22.4s y Grégoire Munster tercero con Hyundai i20 N a 1m06.9s.

Yohan Rossel se sitúa cuarto luego de haberse atascado su Citroën C3 en una cuneta. Stéphane Lefebvre era rápido, pero recibió penalización cuantiosa de 30 minutos al cometer una infracción de seguridad, previo paso a chocar su C3 en el segundo tramo.

Marco Bulacia y Marcelo Der Ohannesian se retiraron en el penúltimo parcial con un Fabia cuyo motor echaba humo gris por todos lados y daba señales de haberse roto irremediablemente.

En WRC3, un fuerte ataque del finlandés Sami Pajari rindió frutos para cumplir con su objetivo de destronar de la punta al checo Jan Černý, que quedó a 14.7s. Los usuarios del Fiesta Rally3 solo se distanciaban por 0.7s hasta el tramo conclusivo.

Enrico Brazzoli se mantiene tercero ante la baja de Zoltán László. El Alpine A110 de Raphael Astier continúa al tope de la división RGT.

La jornada final pasa dos veces sin asistencia por dos sectores cronometrados en la región de los Alpes Marítimos. Serán 67,26 km ye l último de ellos es el Power Stage que precede a la llegada en la Plaza del Casino de Mónaco.