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Quien hizo cuentas finas acerca de quiénes se repartieron los tiempos más rápidos en las 19 pruebas especiales corridas en Osorno, se habrá dado cuenta de que, al margen de cómo quedaron los resultados finales en la clase RC4 destinada a coches de dos ruedas motrices, un nombre en particular figura con buen número, además del vencedor Patricio Muñoz.

Es el de Gerardo Rosselot, quien en la prueba sureña compitió por primera vez con el experimentado Marcelo Brizio. Antes, se había impuesto en la clase R3 tanto en Rinconada-Los Andes como en Quillón, además de ser segundo en Casablanca detrás de Tadeo Rosselot.

Su porcentaje de efectividad es alto, su entusiasmo visible y a proyección que tiene para representar a Chile a nivel internacional un tema a considerar.

El joven Gerardo se impuso en su división al cabo de la primera etapa osornina, pero a partir de la siguiente, anduvo el resto del rally con un rendimiento en su motor inferior al habitual, consecuencia de un problema de refrigeración que, aparentemente, filtraba agua a la bobina y le hacía perder potencia. Aún así, el menor de los Rosselot igualó a Patricio Muñoz, que interviene con un moderno Peugeot 208 Rally4, en cantidad de tramos ganados, o sea seis.

 

“Fue positivo para nosotros volvernos de Osorno con otro triunfo. Si bien es cierto que Tadeo abandonó y que Sebastián Silva venía fuerte con su Renault Clio cuando también le tocó desertar, durante el primer día pudimos con Marcelo terminar al tope de las posiciones. A partir de allí, el Citroën DS3 no fue el mismo por un inconveniente técnico que estamos revisando en el taller, pero aprovechamos para acelerar donde era factible. Un ejemplo fue el Power Stage, que ganamos entre los tracción simple. Brizio tiene muy claro su trabajo y fue una mano importante. Hasta ahora, la temporada se ha dado de una forma excelente”, expresó el líder del certamen R3.